Cambiar una costumbre a solas es más difícil de lo necesario. Casi todo el mundo tiene más apoyo disponible del que usa, y esta ficha le ayuda a verlo. Imagine cuatro anillos, de dentro hacia fuera, y escriba un nombre o un recurso en cada uno.
El centro es usted. Su propia honestidad, su diario, sus razones, su amabilidad consigo mismo. Este anillo está siempre aquí, y todo lo demás lo sostiene en vez de sustituirlo.
El siguiente anillo son sus personas de confianza. Una o dos personas con las que podría ser genuinamente sincero sobre esto. Una pareja, un hermano, un amigo de siempre, un hijo adulto. No necesita una multitud. Una persona que no le juzgue basta para cambiarlo todo. Escriba su nombre.
El tercer anillo es la comunidad. Los sitios regulares y baratos donde viven el vínculo y la estructura: un grupo de caminar, una clase, la parroquia, el centro de mayores o el hogar del pensionista del ayuntamiento, un puesto de voluntariado, un grupo de ayuda mutua si lo quiere. Estos llenan las horas vacías que solía poseer la copa. Nombre al menos uno al que de verdad podría llegar.
El anillo exterior son los profesionales. Su médico de cabecera en el centro de salud, su farmacéutico, un psicólogo, una línea de orientación, la unidad de conductas adictivas de su comunidad autónoma. Este anillo es para las preguntas que los anillos interiores no pueden responder, sobre todo las médicas, y es el anillo imprescindible para cualquiera que beba mucho o a diario y esté pensando en dejarlo. Escriba hoy mismo al menos un nombre y un teléfono aquí.
Los anillos trabajan juntos. Casi todo el mundo se apoya demasiado en el centro, intentando hacerlo todo solo, cuando los anillos exteriores están ahí mismo, listos y muchas veces gratuitos. Rellenar aunque sea un nombre en cada anillo convierte «esto lo estoy haciendo yo solo» en «esta es la gente que tengo alrededor», que es una imagen más verdadera y muchísimo más manejable.