Este libro no contiene deliberadamente nombres de medicamentos, ni dosis, ni estadísticas, ni afirmaciones sobre interacciones concretas, porque esas cosas dependen de su situación particular y cambian con el tiempo. Lo que sigue son los tipos de sitio a los que merece la pena acudir para obtener información actual, fiable y en lenguaje llano, y para las respuestas que este libro no puede darle.
Su farmacéutico, el primero y siempre. Sin cita, sin coste por una pregunta y con formación específica en exactamente cómo se comportan los medicamentos juntos. Si se lleva una sola cosa de este libro, que sea usar mucho más ese mostrador.
Sus médicos. Para por qué un medicamento concreto es el adecuado para usted, si sigue haciendo falta y qué hacer ante cualquier cambio en cómo se encuentra. Su médico de cabecera es, además, la persona natural para sostener el cuadro completo, y merece la pena pedírselo explícitamente.
El 112. Guárdelo hoy en el móvil, antes de necesitarlo. Ante cualquier sospecha de sobredosis o ante un niño que haya llegado a un medicamento, llame de inmediato en lugar de esperar a ver qué pasa.
La Línea 024, gratuita y disponible las veinticuatro horas los trescientos sesenta y cinco días del año, si en algún momento aparecen pensamientos de quitarse la vida, y el Teléfono de la Esperanza, 717 003 717, también las veinticuatro horas, cuando lo que hace falta es hablar con alguien. Ninguno de los dos exige estar en una situación extrema para llamar.
La información oficial sobre medicamentos. La agencia española del medicamento mantiene el registro público de todos los medicamentos autorizados en España y publica el prospecto y la ficha técnica de cada uno; su farmacéutico o su centro de salud pueden indicarle cómo consultarlo. Es la fuente de referencia cuando quiere leer algo con calma, y es gratuita.
Las organizaciones de pacientes. Para casi cualquier enfermedad crónica existe en España una asociación que publica materiales en lenguaje llano y pone en contacto a personas en la misma situación. La Plataforma de Organizaciones de Pacientes, en el 931 061 759, es el paraguas nacional y puede orientarle sobre cuál es la asociación de su enfermedad y sobre sus derechos como paciente; tenga en cuenta que es una oficina, no un teléfono de ayuda, y que no publica horarios.
El Imserso, 912 667 713, de lunes a viernes de 9:00 a 18:00, para entender cómo funciona el sistema de dependencia que financia la ayuda a domicilio, los centros de día y el respiro familiar. Recuerde la secuencia: el Imserso explica el sistema, pero quien valora y presta los servicios es su comunidad autónoma y, sobre todo, los servicios sociales de su ayuntamiento, que son la puerta de entrada real a la ayuda a domicilio, la comida a domicilio y la teleasistencia. No existe un teléfono único nacional para eso: hay que llamar al ayuntamiento propio.
El Defensor del Pueblo, 900 101 025, de lunes a viernes de 9:00 a 14:00 y de lunes a jueves de 16:00 a 18:00, gratuito, cuando una administración pública —incluidos un hospital, un servicio de salud o unos servicios sociales— ha fallado o le ha perjudicado y no ha conseguido respuesta por la vía normal. Varias comunidades autónomas tienen además su propio defensor.
Su centro de salud y su tarjeta sanitaria, para lo que está cubierto, para pedir su hoja de tratamiento y para tramitar un cambio de médico o una segunda opinión. Si tiene además un seguro privado, su compañía para lo que corresponda a esa vía.
Su biblioteca municipal. El personal de biblioteca es muy bueno encontrando información de salud fiable y apartándole de páginas que en realidad están vendiendo algo. Muchas bibliotecas y centros de mayores organizan además charlas de salud y sesiones de preguntas con profesionales.
Y una nota sobre buscar en internet. Si consulta algo, dé preferencia a páginas de administraciones públicas, sociedades científicas o instituciones sanitarias reconocidas, y desconfíe de cualquier página que responda a una pregunta de salud y a continuación le ofrezca un bote. Nunca use un resultado de búsqueda como motivo para cambiar un medicamento. Úselo para construir una pregunta mejor para un profesional.
Una nota sobre la revisión
Este manuscrito ha sido revisado para comprobar la seguridad y la exactitud de su orientación general, y está escrito para evitar cualquier contenido que pudiera aplicarse como consejo médico concreto. Aun así, los detalles alrededor de los medicamentos se mueven. Las condiciones de financiación, las presentaciones, los puntos de recogida y las recomendaciones clínicas cambian, a veces deprisa. Trate cualquier cosa sensible al tiempo de estas páginas como algo que hay que confirmar con su propia farmacia cerca del momento en que vaya a actuar. Los teléfonos y organismos citados en esta edición corresponden a España y deben verificarse en la fecha de publicación.
Nada de lo que hay aquí sustituye el criterio de un profesional que conozca su historia y tenga su lista completa. Era verdad en la primera página y sigue siendo verdad en esta.