After Sixty Guides Cesta
Medicamentos sin confusión — Una persona mayor y su farmacéutica repasan juntas una lista completa de medicamentos junto a un pastillero sencillo, en una imagen de complicidad y claridad.
Libro 27 de la serie

Medicamentos sin confusión

Guía práctica de recetas, medicamentos sin receta, suplementos y uso seguro de la medicación a partir de los 60

Una sola hoja, actualizada, que podría entregar a un desconocido en un servicio de urgencias.

Tres maneras de tenerlo

  • Tapa blanda13,99 USDNot yet printable

    5.5 × 8.5 in, 132 páginas, enviado a su casa. ISBN todavía sin asignar

  • Libro electrónico4,99 USD

    EPUB, se lee en cualquier lector, móvil o tableta. ISBN 979-8-90623-799-6

  • Audiolibro9,99 USD

    Unas 3h 11m, narrado íntegro. ISBN 979-8-90623-800-9

Leer gratis el comienzo Precios y envío

Para qué sirve

Para cualquier persona mayor de 60 que tome varios medicamentos, y para el familiar o amigo que le ayuda a llevar la cuenta.

Lo que no hace

No es asesoramiento médico y no lo pretende. No contiene nombres de medicamentos, ni marcas, ni dosis, ni pautas, ni afirmaciones sobre interacciones concretas, y en ningún momento sugiere empezar, dejar ni cambiar un tratamiento: para eso remite siempre a su farmacéutico y a su médico.

De qué trata esta guía

Hay un silencio muy concreto que se produce en un mostrador de admisión. Alguien le pregunta qué toma, usted empieza bien y a la cuarta cosa se atasca. «Tengo la lista en casa», dice. Casi nadie tiene la lista en casa.

De ese hueco trata este libro, y no por un problema de memoria. Es por un hecho extraño que casi nadie explica: nadie dentro del sistema sanitario tiene su lista completa de medicamentos, excepto usted. La receta electrónica hace mucho, pero no ve lo que compra sin receta, ni los suplementos, ni lo que le prescribe un médico privado, ni lo que dejó de tomar por su cuenta.

Diez capítulos construyen el sistema que nadie le entregó. Una lista fiable y con fecha. Una explicación en castellano llano al lado de cada línea. Una rutina diaria enganchada a algo que ya ocurre, para que acordarse no sea la parte que sostiene el edificio. Qué hacer cuando aparece un efecto adverso y cuáles son las señales que significan llamar al 112 sin pensarlo. Por qué el pasillo de la farmacia donde no hace falta receta es un medicamento de verdad. Cómo leer el lenguaje de venta de los suplementos. Cómo preparar una consulta de doce minutos y cómo hacer una revisión llevando la bolsa con todos los envases. Qué preguntar al salir de un hospital, que es donde más listas se descolocan. Y cómo abrir, sin que nadie se ponga a la defensiva, la conversación sobre si todo lo que toma sigue haciendo falta.

Este libro no contiene ni un solo nombre de medicamento, ni una dosis, ni una pauta, ni una afirmación sobre lo que ocurre cuando uno se junta con otro. Eso es deliberado: esas conversaciones pertenecen a quien tiene su historia delante. Lo que sí le da es el método, y una regla que se repite en cada capítulo: nunca empiece, deje, salte, parta ni cambie un medicamento por su cuenta.

Unas 31.000 palabras, con ilustraciones cálidas a lo largo del libro. Al final: una sección sobre los obstáculos reales (el gasto, el miedo a decirlo, los cuatro médicos que no hablan entre sí, la letra pequeña y los blísteres que no se abren); los mitos más frecuentes corregidos con cariño; un plan de 30 días con un paso pequeño al día; fichas reutilizables, incluida la lista de medicamentos, el guion de preguntas para la farmacia y la tarjeta de urgencia para la cartera; una tarjeta de consulta rápida; y un glosario breve con las palabras que se va a encontrar de verdad.

Edición escrita y adaptada para lectores de España. Todos los organismos, servicios y teléfonos citados corresponden a España.

Por dentro

Cada capítulo, con la frase con la que empieza.

Los capítulos

  1. La lista completaLa pregunta llega siempre en mal momento.
  2. Saber para qué sirveErnesto Bouzas sabía nombrar los siete. Había trabajado de noche en un obrador industrial de Vigo durante treinta y cuatro años, un oficio que va de secuencias y de tiempos, y estaba orgulloso de tener los nombres claros.
  3. Un sistema diario más seguroAmparo Sanchís, setenta y ocho años, tiene un cuaderno de espiral junto a la cafetera.
  4. Efectos adversos e interaccionesTomás Vilariño pasó treinta y ocho años en el puerto de Vigo y, según él, no se quejó nunca de nada.
  5. Sin receta no significa sin riesgoPóngase delante del expositor de catarro y gripe de una farmacia grande y cuente las cajas.
  6. Suplementos y marketingEl sobre parecía oficial. Papel color crema, un remite de una provincia en la que Anselmo Trigo no había estado nunca y, dentro, ocho páginas de lo que parecía un boletín de salud.
  7. Consultas y revisiones en la farmaciaFelisa Aguirre, ochenta y un años, tenía una teoría sobre las consultas médicas, y era esta: se dispone de unos cuatro minutos buenos.
  8. Hospital, viajes y otras transicionesIgnacio Salas entró en el hospital un martes con una cadera que se había encontrado con un escalón helado y salió el sábado con una carpeta, un andador y once medicamentos.
  9. Conversaciones para retirar medicamentos y cambios de tratamientoDelfina Marchena llevaba tres años ensayando una frase en el coche y no la había dicho nunca dentro del edificio.
  10. Cree su carpeta personal de seguridad con los medicamentosBlas Guardiola construyó la suya por culpa de un martes por la tarde que preferiría no repetir.

Y al final

  • Cuando se hace cuesta arriba: los obstáculos reales
  • Mitos frecuentes, corregidos con cariño
  • Su plan de 30 días
  • Fichas, guiones y plantillas reutilizables
  • Tarjeta de consulta rápida
  • Un glosario breve
  • Fuentes y lecturas recomendadas
  • Unas palabras de despedida

Los treinta días

Treinta tareas pequeñas, una al día, todas de menos de quince minutos. Ninguna consiste en empezar, dejar ni cambiar un medicamento. Todas construyen el sistema que rodea a sus medicamentos, que es la parte que es suya.

  1. Elija una carpeta, un sobre grande o una caja de zapatos. Escriba su nombre y la palabra «Medicamentos» en la portada. Déjela en un sitio donde la encuentre con prisa, y apunte dónde.
  2. Una sola habitación. Coja una bolsa y recoja todo lo que parezca medicamento. No escriba nada todavía, solo reúna.
  3. El resto de la casa. Bolso, bolsillos de los abrigos, coche, mesilla, repisa de la cocina, la maleta del último viaje, el cajón donde las cosas van a que se las olvide.
  4. Empiece la lista. Copie cinco cosas de sus envases, nombre y dosis exactamente como están impresos. No de memoria.
  5. Termine de copiar nombres y dosis de todo lo demás que haya encontrado.
  6. Añada una columna con quién le mandó cada cosa. Deje en blanco lo que no sepa.
  7. Añada todos los productos que compra sin receta, incluso los que toma rara vez, con una nota de la frecuencia.
  8. Añada suplementos, vitaminas, preparados de plantas y cualquier infusión o polvo que tome por un motivo de salud. Después escriba la fecha de hoy arriba de la página.
  9. Lea la lista de arriba abajo y ponga un punto pequeño al lado de cada cosa donde no pueda terminar la frase «tomo esto porque ______».
  10. Rellene los motivos que sí sepa, con sus palabras llanas y no con las clínicas.
  11. Lleve la lista con los puntos a su farmacia y pida que le ayuden a rellenar los huecos. Diez minutos en el mostrador.
  12. Ya que está, pregunte cuáles de sus medicamentos son de los que no va a notar trabajar. Márquelos en la lista.
  13. Pregunte, para cada medicamento habitual, qué debe hacer si alguna vez se salta una toma. Escriba las respuestas en la lista para no tener que adivinar nunca a las nueve de la noche.
  14. Día de revisión. Lea la lista entera en voz alta, de arriba abajo. Todo lo que suene raro, poco claro o desactualizado se rodea con un círculo para la próxima visita a la farmacia.
  15. Ponga nombre a su anclaje. Dígalo en voz alta: «Me tomo las de la mañana cuando pongo la cafetera». Elija un suceso, no una hora.
  16. Pregunte a su farmacéutico si todo lo que toma puede ir con seguridad a un pastillero, y qué tipo le convendría a sus manos y a su pauta.
  17. Consiga el pastillero. Unos pocos euros en cualquier farmacia, o pregunte si su farmacia puede prepararle la medicación en blísteres ya ordenados.
  18. Haga su primera preparación semanal. Buena luz, la mesa de la cocina, un medicamento cada vez recorriendo la semana entera, los nombres dichos en voz alta.
  19. Busque un sitio fresco, seco y oscuro que no sea el baño, el coche ni una repisa al sol. Trasládelo todo allí.
  20. Revise la casa pensando en niños. Todo arriba y fuera del alcance, incluido el pastillero lleno. Guarde hoy mismo el 112 en el móvil.
  21. Revisión de fechas. Saque todo, mire las caducidades y aparte en una bolsa lo terminado, lo caducado y lo que ya no le recetan. No lo tire todavía.
  22. Pregunte en su farmacia cómo prefieren que lleve los medicamentos sobrantes al punto de recogida, y ponga el viaje en el calendario.
  23. Escriba su tarjeta de la cartera. Nombre, fecha de nacimiento, persona de contacto, alergias, diagnósticos, farmacia, medicamentos con sus dosis.
  24. Deje una copia de su lista donde miraría un equipo de emergencias, en la nevera o cerca de ella, y dígale a una persona de su vida que está ahí.
  25. Dele a esa persona una copia o una fotografía de la lista para su móvil. Dos minutos, y viaja con ella.
  26. Pida en su farmacia que anoten en su ficha lo que toma por fuera, y que comprueben su lista completa consigo misma.
  27. Pregunte si pueden ayudarle a cuadrar las retiradas para que le coincidan, y escriba en el calendario las fechas con unos días de margen.
  28. Si algún medicamento le supone un esfuerzo económico, o lleva estirando alguno para que dure, dígalo hoy en el mostrador. Es la conversación de más valor de todo el mes.
  29. Escriba tres preguntas para su próxima cita en una tarjeta, la más importante primero, y déjela con las llaves.
  30. Pida su revisión anual de la medicación y diga al pedirla que quiere repasar la lista entera. Después ponga un recordatorio dentro de seis meses para repetir los días 14, 21 y 23. Ya está, y tiene un sistema.

Páginas de este libro

Páginas reales, al tamaño en que se imprimen. En la tapa blanda van en blanco y negro; la cubierta conserva el color.

Una persona mayor y su farmacéutico repasan una lista completa de medicamentos y un sistema diario bien organizado.
Una persona mayor y su farmacéutico repasan una lista completa de medicamentos y un sistema diario bien organizado.
Una progresión serena de treinta días en cuatro grupos semanales y dos días de revisión, con formas sencillas y sin texto legible.
Una progresión serena de treinta días en cuatro grupos semanales y dos días de revisión, con formas sencillas y sin texto legible.
Anillos concéntricos de apoyo —usted, personas de confianza, comunidad y profesionales— representados con personas y símbolos, sin palabras.
Anillos concéntricos de apoyo —usted, personas de confianza, comunidad y profesionales— representados con personas y símbolos, sin palabras.
Un camino de decisión de cuatro etapas mostrado como cuatro estaciones visuales por las que avanza con calma una persona mayor, sin palabras.
Un camino de decisión de cuatro etapas mostrado como cuatro estaciones visuales por las que avanza con calma una persona mayor, sin palabras.

Palabras que este libro aclara

Principio activo
La parte que trabaja de un medicamento, lo que produce el efecto. Figura en la composición de cualquier producto que se compre sin receta. Dos productos con nombres distintos en el frente pueden llevar dentro el mismo principio activo.
Adherencia
La palabra que usan los profesionales para tomar un medicamento como se recetó. Si alguien le pregunta por su adherencia, le está preguntando, sin juzgar, qué tal le va de verdad.
Nombre comercial y genérico
Todo medicamento tiene un nombre de principio activo y muchas veces también un nombre comercial de un fabricante. Un genérico contiene el mismo principio activo y en general cuesta menos. La confusión entre los dos nombres es una de las causas más frecuentes de duplicar algo sin querer.
Revisión con la bolsa
Una cita a la que se lleva cada envase dentro de una bolsa en lugar de solo una lista, para que se puedan comprobar directamente las cajas y las etiquetas.
Producto combinado
Un solo producto con más de un principio activo dentro, normalmente vendido para varios síntomas a la vez. El motivo de leer la composición antes de comprar.
Desprescribir
La reducción o retirada planificada y supervisada de un medicamento que ya no merece su sitio. Una decisión que se toma con quien prescribe, nunca a solas.
Financiación y aportación
Que un medicamento esté financiado por el sistema sanitario y cuánto le corresponde pagar a usted depende de su situación y cambia con el tiempo. No lo dé por supuesto ni se guíe por lo que pague otra persona: pregunte en su centro de salud o en su farmacia cuál es su caso.
Receta electrónica
El sistema por el que su tratamiento queda registrado y puede retirarse en cualquier farmacia sin papel. Enorme ventaja, con un límite que conviene recordar: no incluye lo que compra sin receta, ni los suplementos, ni lo que le prescriba un médico privado si no ha entrado en su historia.
Hoja de tratamiento activo
El listado impreso de lo que tiene prescrito en ese momento. Puede pedirlo en su centro de salud, y es un punto de partida excelente para su propia lista, aunque no la sustituya.
Interacción
Un cambio en cómo se comporta un medicamento porque hay otra cosa presente, ya sea otro medicamento, un suplemento, un alimento, una bebida u otra circunstancia suya.
Conciliación de la medicación
El acto formal de comparar dos listas, normalmente la que usted traía y la que se lleva, para asegurarse de que no se ha añadido, perdido ni duplicado nada por accidente. Pídala por su nombre en cualquier alta hospitalaria.
Pastillero
Una caja con compartimentos para cada día, y a menudo para cada momento del día. Convierte «¿me lo he tomado?» en algo que se ve en lugar de algo que se recuerda.
Polimedicación
Tomar varios medicamentos a la vez, expresión que suele usarse a partir de cinco. Es una descripción, no un diagnóstico, y es un motivo para revisar con regularidad, no para alarmarse.
Cascada de prescripción
Cuando el efecto adverso de un medicamento se confunde con un problema nuevo y se trata con un segundo medicamento. Frecuente, casi nunca culpa de nadie, y una de las cosas principales que busca una revisión completa.
Sistema personalizado de dosificación (SPD)
El servicio por el que una farmacia le prepara la medicación en blísteres sellados y ordenados por día y por hora. No todas lo ofrecen ni en las mismas condiciones: pregunte en la suya.
Efecto adverso
Cualquier cosa que hace un medicamento y que no es el efecto que se buscaba. Va desde lo trivial hasta lo grave. Siempre merece contarse, nunca merece actuar por cuenta propia.
Punto de recogida de medicamentos
El contenedor específico que tienen casi todas las farmacias para los medicamentos caducados o sobrantes, con sus cajas y sus prospectos. Gratuito y sin explicaciones.
Ajuste y reducción gradual
Subir o bajar poco a poco una cantidad a lo largo del tiempo, siguiendo un plan, en lugar de empezar o parar de golpe. Algunos medicamentos lo necesitan de verdad, que es una de las razones por las que dejarlos por su cuenta no es seguro.

Las palabras que usar

Cópielas, imprímalas o guárdelas en una nota del móvil. Son suyas.

Su lista de medicamentos

Escriba una línea por cosa. Copie nombres y dosis del envase, nunca de memoria. Incluya recetas, productos sin receta, suplementos, cremas, gotas, inhaladores y cualquier otra cosa que tome.

Mi lista de medicamentos. Fecha: ____________

| Nombre (tal como está impreso) | Dosis | Para qué es (mis palabras) | Quién me lo mandó | Cuándo lo tomo | |---|---|---|---|---| | | | | | | | | | | | | | | | | | | | | | | | | | | | | | | | | | | | | | | | | | | | | | | | | | | | | | | | | | | | | | | | | | | | | | | | |

Alergias y malas reacciones: ______________________________________

Diagnósticos con los que se relaciona esta lista: ___________________

Mi farmacia y su teléfono: ________________________________________

Persona a la que llamar: ______________________ Teléfono: ______

Marcas que conviene ir añadiendo: una estrella al lado de lo que toma solo si hace falta, un círculo pequeño al lado de lo que no va a notar trabajar y un punto al lado de lo que le gustaría que le revisaran.

Guion de preguntas para la farmacia

«Me gustaría repasar mis medicamentos con usted cuando tenga unos minutos. Aquí tiene mi lista completa, incluido lo que compro sin receta y los suplementos.»
«No voy a cambiar nada por mi cuenta. Solo quiero entenderlo y saber cuándo llamar.»

Llévelo al mostrador. Vaya a una hora tranquila si puede, y pregunte por su farmacéutico por su nombre en cuanto se lo aprenda.

Después baje por las que le encajen:

  1. «¿Me puede decir, en palabras llanas, para qué es cada una de estas cosas?»
  2. «¿Hay algo en esta lista que interaccione con otra cosa de la misma lista?»
  3. «¿Cuáles de estas no voy a notar trabajar?»
  4. «Para cada una de estas, ¿qué hago si alguna vez me salto una toma? No voy a doblar.»
  5. «¿Alguna de estas tiene reglas de horario, con las comidas o con cualquier otra cosa?»
  6. «¿Pueden ir todas con seguridad a un pastillero semanal?»
  7. «¿Consta en mi ficha todo lo que tomo, incluido lo del médico privado y lo que compro sin receta?»
  8. «Quiero comprar algo sin receta para ______. ¿Me va bien con lo que tomo?»
  9. «¿Hay una versión más barata de alguna de estas, o una alternativa financiada que pueda plantear a mi médico?»
  10. «¿Cómo prefieren que les traiga los que ya no necesito, para el punto de recogida?»

Y la frase que le convierte en un paciente seguro de ayudar:

Tarjeta de urgencia para la cartera

Escríbala pequeña, dóblela una vez y guárdela junto al DNI y la tarjeta sanitaria.

MIS MEDICAMENTOS, actualizada el ____________

Nombre: __________________________ Fecha de nacimiento: ____________

En caso de urgencia, llamar a: ________________ Teléfono: ____________

Alergias / malas reacciones: __________________________________

Diagnósticos principales: _____________________________________

Farmacia: _________________________ Teléfono: ________________

Médico: ___________________________ Teléfono: ________________

Medicamentos (nombre y dosis):

  1. _______________________ 6. _______________________
  1. _______________________ 7. _______________________
  1. _______________________ 8. _______________________
  1. _______________________ 9. _______________________
  1. _______________________ 10. _______________________

Lista completa y papeles guardados en casa en: _______________________

Lista de comprobación de la revisión con la bolsa

Para la cita en la que lo lleva todo.

  • Llame antes y diga que quiere revisar todos sus medicamentos, para que le reserven tiempo.
  • Meta todos los envases en una bolsa. Recetas, productos sin receta, suplementos, cremas, gotas, inhaladores, parches.
  • Incluya lo que haya dejado de tomar y siga teniendo en casa, y dígalo.
  • Lleve también su lista escrita, y una copia de más para dejar allí.
  • Lleve sus tres preguntas escritas.
  • Lleve a alguien que tome notas, si puede.
  • Pregunte antes de irse: qué se queda, qué se retira, qué cambia y cuándo volvemos a mirar esto.
  • Escriba las respuestas antes de salir del edificio.

Ficha del círculo de apoyo

Nadie lleva esto bien completamente solo. Ponga un nombre en cada anillo.

  • Usted. La única persona que ve el cuadro completo, y quien custodia la lista: ______________________
  • La persona de confianza (tiene una copia de su lista y sabe dónde está la carpeta): ______________________
  • La ayuda de cada día (un viaje a la farmacia, una mano con la preparación semanal): ______________________
  • Recursos de la comunidad (reparto a domicilio de su farmacia, centro de mayores, teleasistencia, servicios sociales de su ayuntamiento, transporte): ______________________
  • Los profesionales (su farmacéutico por su nombre, sus médicos, el teléfono al que llama fuera de horario): ______________________

Preguntas que conviene hacerse antes de comprar

¿Para quién es Medicamentos sin confusión?
Para cualquier persona mayor de 60 que tome varios medicamentos, y para el familiar o amigo que le ayuda a llevar la cuenta.
¿Qué es lo que no hace?
No es asesoramiento médico y no lo pretende. No contiene nombres de medicamentos, ni marcas, ni dosis, ni pautas, ni afirmaciones sobre interacciones concretas, y en ningún momento sugiere empezar, dejar ni cambiar un tratamiento: para eso remite siempre a su farmacéutico y a su médico.
¿Cuánto ocupa?
Unas 28,500 palabras en 10 capítulos, con 13 ilustraciones a página completa. En tapa blanda son unas 132 páginas. El audiolibro dura unas 3h 11m.
¿Puedo leer un trozo antes?
Sí. El prólogo y la introducción entera están en esta web, gratis y sin registrarse.
¿En qué idiomas está?
Los libros existen en cinco: inglés, alemán, español, francés y neerlandés, cada edición localizada de verdad: sus propias ilustraciones con los rótulos dibujados en ese idioma, y las instituciones de su país citadas en el texto. Esta tienda puede venderle hoy el inglés y el español; los otros tres son libros terminados a la espera de su papeleo.
¿Qué incluye el conjunto completo?
Las treinta guías impresas, en una caja, y además el libro electrónico y el audiolibro de todas ellas sin coste adicional.

Lectura gratuita

Qué hay dentro, capítulo a capítulo

Los 10 capítulos: con qué empieza cada uno, qué preguntas responde y la pequeña cosa que hacer al terminarlo. En el libro son unas 28,500 palabras.

Todos los capítulos

Adónde le manda después

Las fuentes del propio libro, aquí íntegras.

Este libro no contiene deliberadamente nombres de medicamentos, ni dosis, ni estadísticas, ni afirmaciones sobre interacciones concretas, porque esas cosas dependen de su situación particular y cambian con el tiempo. Lo que sigue son los tipos de sitio a los que merece la pena acudir para obtener información actual, fiable y en lenguaje llano, y para las respuestas que este libro no puede darle.

Su farmacéutico, el primero y siempre. Sin cita, sin coste por una pregunta y con formación específica en exactamente cómo se comportan los medicamentos juntos. Si se lleva una sola cosa de este libro, que sea usar mucho más ese mostrador.

Sus médicos. Para por qué un medicamento concreto es el adecuado para usted, si sigue haciendo falta y qué hacer ante cualquier cambio en cómo se encuentra. Su médico de cabecera es, además, la persona natural para sostener el cuadro completo, y merece la pena pedírselo explícitamente.

El 112. Guárdelo hoy en el móvil, antes de necesitarlo. Ante cualquier sospecha de sobredosis o ante un niño que haya llegado a un medicamento, llame de inmediato en lugar de esperar a ver qué pasa.

La Línea 024, gratuita y disponible las veinticuatro horas los trescientos sesenta y cinco días del año, si en algún momento aparecen pensamientos de quitarse la vida, y el Teléfono de la Esperanza, 717 003 717, también las veinticuatro horas, cuando lo que hace falta es hablar con alguien. Ninguno de los dos exige estar en una situación extrema para llamar.

La información oficial sobre medicamentos. La agencia española del medicamento mantiene el registro público de todos los medicamentos autorizados en España y publica el prospecto y la ficha técnica de cada uno; su farmacéutico o su centro de salud pueden indicarle cómo consultarlo. Es la fuente de referencia cuando quiere leer algo con calma, y es gratuita.

Las organizaciones de pacientes. Para casi cualquier enfermedad crónica existe en España una asociación que publica materiales en lenguaje llano y pone en contacto a personas en la misma situación. La Plataforma de Organizaciones de Pacientes, en el 931 061 759, es el paraguas nacional y puede orientarle sobre cuál es la asociación de su enfermedad y sobre sus derechos como paciente; tenga en cuenta que es una oficina, no un teléfono de ayuda, y que no publica horarios.

El Imserso, 912 667 713, de lunes a viernes de 9:00 a 18:00, para entender cómo funciona el sistema de dependencia que financia la ayuda a domicilio, los centros de día y el respiro familiar. Recuerde la secuencia: el Imserso explica el sistema, pero quien valora y presta los servicios es su comunidad autónoma y, sobre todo, los servicios sociales de su ayuntamiento, que son la puerta de entrada real a la ayuda a domicilio, la comida a domicilio y la teleasistencia. No existe un teléfono único nacional para eso: hay que llamar al ayuntamiento propio.

El Defensor del Pueblo, 900 101 025, de lunes a viernes de 9:00 a 14:00 y de lunes a jueves de 16:00 a 18:00, gratuito, cuando una administración pública —incluidos un hospital, un servicio de salud o unos servicios sociales— ha fallado o le ha perjudicado y no ha conseguido respuesta por la vía normal. Varias comunidades autónomas tienen además su propio defensor.

Su centro de salud y su tarjeta sanitaria, para lo que está cubierto, para pedir su hoja de tratamiento y para tramitar un cambio de médico o una segunda opinión. Si tiene además un seguro privado, su compañía para lo que corresponda a esa vía.

Su biblioteca municipal. El personal de biblioteca es muy bueno encontrando información de salud fiable y apartándole de páginas que en realidad están vendiendo algo. Muchas bibliotecas y centros de mayores organizan además charlas de salud y sesiones de preguntas con profesionales.

Y una nota sobre buscar en internet. Si consulta algo, dé preferencia a páginas de administraciones públicas, sociedades científicas o instituciones sanitarias reconocidas, y desconfíe de cualquier página que responda a una pregunta de salud y a continuación le ofrezca un bote. Nunca use un resultado de búsqueda como motivo para cambiar un medicamento. Úselo para construir una pregunta mejor para un profesional.

Una nota sobre la revisión

Este manuscrito ha sido revisado para comprobar la seguridad y la exactitud de su orientación general, y está escrito para evitar cualquier contenido que pudiera aplicarse como consejo médico concreto. Aun así, los detalles alrededor de los medicamentos se mueven. Las condiciones de financiación, las presentaciones, los puntos de recogida y las recomendaciones clínicas cambian, a veces deprisa. Trate cualquier cosa sensible al tiempo de estas páginas como algo que hay que confirmar con su propia farmacia cerca del momento en que vaya a actuar. Los teléfonos y organismos citados en esta edición corresponden a España y deben verificarse en la fecha de publicación.

Nada de lo que hay aquí sustituye el criterio de un profesional que conozca su historia y tenga su lista completa. Era verdad en la primera página y sigue siendo verdad en esta.


Este libro en otros idiomas

In English

Los detalles

SerieGuías prácticas para la vida después de los 60, libro 27 de la serie
SelloThe Greenlight Guides Editorial Team
Longitud28,500 palabras, 10 capítulos
Extensiónunas 132 páginas (estimadas a partir del manuscrito, no de una prueba de imprenta)
Formato5.5 × 8.5 in (140 × 216 mm)
Ilustraciones13, ilustraciones a página completa
Duración3h 11m
ISBN, libro electrónico979-8-90623-799-6
ISBN, audiolibro979-8-90623-800-9
ISBN, tapa blandatodavía sin asignar
IdiomaEspañol (es-ES)

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