After Sixty Guides Cesta
La amistad después de los 60 — Dos personas mayores caminan y conversan, y un poco más adelante se ve un grupo pequeño y acogedor en un espacio comunitario.
Libro 6 de la serie

La amistad después de los 60

Una guía práctica para recuperar la cercanía, el sentido de pertenencia y una vida social que encaje con usted ahora

La amistad venía gratis con el trabajo y con criar a los hijos; aquí tiene cómo reconstruirla a propósito.

Tres maneras de tenerlo

  • Tapa blanda13,99 USDNot yet printable

    5.5 × 8.5 in, 130 páginas, enviado a su casa. ISBN todavía sin asignar

  • Libro electrónico4,99 USD

    EPUB, se lee en cualquier lector, móvil o tableta. ISBN 979-8-90623-757-6

  • Audiolibro9,99 USD

    Unas 3h 03m, narrado íntegro. ISBN 979-8-90623-758-3

Leer gratis el comienzo Precios y envío

Para qué sirve

Para personas mayores de 60 cuya vida social se ha ido quedando fina tras la jubilación, una mudanza, una pérdida o un cambio de salud, y que quieren recuperar el calor sin convertirse en otra persona.

Lo que no hace

No es terapia ni asesoramiento médico. Cuando el duelo, la soledad o el ánimo bajo pesan más de lo que un libro puede sostener, remite al médico de cabecera, a un psicólogo o a una línea de ayuda.

De qué trata esta guía

Merche se jubiló de la enseñanza un viernes de junio y el colegio le organizó una despedida preciosa: tarta, abrazos y una tarjeta firmada por cuarenta personas. En septiembre se sentó en la cocina y cayó en la cuenta de que el teléfono llevaba cuatro días sin sonar.

Ese silencio es más común de lo que nadie cuenta, y casi nadie avisa de que viene. Durante décadas la amistad se organizó sola: el trabajo, los hijos, la calle, la parroquia. Cuando esas estructuras se cierran, las amistades que crecieron en ellas se aflojan, y no porque usted se haya vuelto menos querible.

Este libro enseña a reconstruir a propósito lo que antes venía solo. Aprenderá a hacer el inventario de los vínculos que ya tiene (casi todo el mundo tiene más de los que cree), a dar el paso sin ocho días de angustia previa, y a convertir un conocido en un amigo con dos movimientos concretos: sacar la relación de su escenario de siempre y decir una frase un punto más verdadera que la charla de rigor.

Diez capítulos recorren lo demás: por qué la jubilación golpea más fuerte a la amistad de los hombres y qué funciona en ese caso, qué hacer cuando una relación se siente desigual, cómo el sentido de pertenencia crece de aportar algo, cómo encontrar su propio ritmo social sin culpa, cómo cargar el duelo por los amigos perdidos mientras se hacen nuevos, y la idea más potente del libro: la invitación fija que se repite sola y que convierte una vida social fina en una vida social llena.

Unas 30.000 palabras, con ilustraciones cálidas a lo largo del libro. Al final: un plan de 30 días con un paso pequeño al día; moldes y guiones reutilizables; la revisión del ritmo social; el diagnóstico de la amistad desigual; una ficha del círculo de apoyo; una tarjeta de consulta rápida para el cajón; un glosario breve; y fuentes en lenguaje llano, con los teléfonos de ayuda de España.

Sin agendas llenas. Sin cambios de personalidad. Sin gastar dinero. Solo el acercamiento pequeño, valiente y repetido que deja que las personas que ya tiene cerca se conviertan en las personas que le conocen.

Por dentro

Cada capítulo, con la frase con la que empieza.

Los capítulos

  1. Por qué cambia la amistadMerche se jubiló de la enseñanza un viernes de junio, y el colegio le organizó una despedida preciosa.
  2. El inventario de sus amistadesAndrés estaba convencido de que no le quedaba casi nadie.
  3. Dar el paso sin darle mil vueltasPilar llevaba ocho días con el mensaje escrito en la cabeza.
  4. De conocido a amigoAmparo conocía a muchísima gente y no era cercana a casi ninguna, y había empezado a pensar que a los setenta y cuatro eso ya era lo que le tocaba.
  5. La amistad de los hombres cuando termina el trabajoPaco llevó un almacén de recambios durante veintiséis años, y lo hacía bien: respetado, consultado, un hombre cuyo día estaba lleno de gente que le necesitaba.
  6. Cuando la amistad se siente desigualCarmen llevaba siendo la que llamaba desde que tenía memoria.
  7. Pertenecer a través de lo que se aportaRosa tenía setenta y dos años y las manos le dolían casi todas las mañanas.
  8. Su propio ritmo socialValentín temía su propio cumpleaños. Su familia, cariñosa y bienintencionada, se empeñaba en organizarle fiestas, y cada año sonreía durante una casa con veinte personas dentro y salía de allí escurrido como una bayeta,
  9. Duelo, rechazo y valentía socialJulián perdió a dos de sus amigos más cercanos en dieciocho meses.
  10. Recibir, grupos e invitaciones que se repitenGloria tenía una vida social bastante decente, un amigo por aquí, una amiga por allá, pero funcionaba a base de que ella la organizara constantemente, y estaba cansada.

Y al final

  • Cuando se hace cuesta arriba: las dificultades reales
  • Ideas equivocadas, corregidas con suavidad
  • Su plan de 30 días
  • Fichas, guiones y moldes reutilizables
  • Tarjeta de consulta rápida
  • Un glosario breve
  • Fuentes y dónde seguir mirando
  • Unas palabras finales

Los treinta días

Esto no es un programa que se apruebe o se suspenda. Son treinta invitaciones pequeñas y concretas, una al día, cada una hacedera en unos minutos incluso en un día flojo, cada una apoyada calladamente en la anterior. Sáltese días con libertad. Repita los que le hayan gustado. Si lo deja durante una semana, retome el día en el que se quedó. La única manera equivocada de usarlo es convertirlo en presión, porque la presión es justo lo contrario de lo que la amistad necesita.

  1. Escriba los nombres de cinco personas de las que le gustaría tener más en su vida. Solo la lista, sin acción. Está haciendo recuento, como pedía el capítulo 1.
  2. Mande un mensaje corto y cálido a alguien con quien hace tiempo que no habla: «Me he acordado de ti hoy y quería decírtelo». Sin ninguna petición dentro. Solo calor.
  3. Aprenda o use el nombre de una persona a la que ve con regularidad y a la que nunca ha llamado por su nombre: el farmacéutico, una vecina, el señor de la parada del autobús. Dígalo en voz alta al saludar.
  4. Conteste un mensaje o una llamada que llevaba tiempo queriendo devolver. Quítese de encima un trocito del atraso que le pesaba calladamente.
  5. Llame a una persona cinco minutos, no para organizar nada, solo para oír una voz y que oigan la suya. Corte antes de que se haga largo.
  6. Dígale una frase de verdad a un desconocido en un sitio corriente: la cola de la caja, una sala de espera, un banco. Un comentario sobre el tiempo, sobre la espera, sobre el perro. Poco riesgo, a propósito.
  7. Descanse y observe. ¿Cuáles de los momentos pequeños de la semana le calentaron y cuáles le parecieron esfuerzo para nada? Las dos respuestas le enseñan algo sobre su propio ritmo.
  8. Invite a una persona a una cosa concreta, con día, hora y sitio de verdad. Nada de «un día de estos». Un plan real al que pueda decir que sí.
  9. En una conversación, hágale a alguien una pregunta genuina sobre sí mismo y escuche hasta el final sin llevárselo a su terreno. Fíjese en cómo cae.
  10. Aparezca en un sitio donde las mismas personas se reúnen con un horario: una clase, un oficio, un grupo, un local de siempre. No hace falta que hable mucho. Basta con ser una cara que vuelve.
  11. Dele seguimiento a alguien con quien coincidió hace poco: «Qué bien encontrarte el otro día, me alegró la semana». Refuerce un hilo antes de que se afine.
  12. Ofrezca una ayuda pequeña y concreta a alguien: llevarle en coche, echar una mano con un recado, una receta de cocina, abrir un bote. Aportación a la escala más pequeña.
  13. Vaya a un sitio público donde pueda surgir una conversación, una cafetería, una biblioteca, un parque, y quédese veinte minutos con la puerta de su atención abierta. Sin plan.
  14. Descanse y repase. Mande un gracias rápido a quien haya hecho esta semana un poco más cálida. La gratitud es un hilo por sí sola.
  15. Cuéntele a un amigo una cosa verdadera sobre cómo está de verdad, un punto por encima de «bien». Deles permiso para ser reales yendo usted primero.
  16. Pregúntele a un amigo por algo que le contó antes: una cita médica, un viaje, una preocupación. «¿En qué quedó aquello?» Acordarse es una forma de querer.
  17. Proponga hacer una segunda vez algo que disfrutó una vez con alguien. Un patrón empieza en la segunda vez, no en la primera.
  18. Acérquese a alguien de quien se ha distanciado, y nombre la distancia con ligereza: «Ha pasado demasiado tiempo, y me he acordado de ti mucho más de lo que ese hueco sugiere».
  19. Presente a dos personas que conozca y que de verdad se caerían bien. Ser quien crea vínculos es su propia forma de pertenecer.
  20. Escriba una nota corta, en papel si puede, diciéndole a una persona qué es lo que aprecia de ella. Échela al buzón o entréguesela. Ya casi nadie recibe estas cosas.
  21. Descanse y repase. Vuelva al inventario del capítulo 2. ¿Se ha movido alguien un anillo hacia dentro este mes? Aunque sea uno, es progreso real.
  22. Ponga una cosa social recurrente en el calendario del mes que viene: una llamada fija, una comida mensual, un paseo semanal. Dele latido a su vida social.
  23. Reciba a alguien de la forma más pequeña posible: dos personas, café o té, sin recoger nada, sin ceremonia. Practique el listón bajo del capítulo 10 en su versión mínima.
  24. Diga que sí a una invitación que normalmente rechazaría por costumbre. Compruebe si ese «no» automático le está sirviendo de algo.
  25. Diga un no amable y sin culpa a una cosa que le vacía, para proteger su energía para lo que sí le calienta. Honrar su ritmo también es una destreza.
  26. Pregunte por, o busque, un grupo relacionado con algo que ya hace o que le importa: una afición, una causa, una comunidad, una práctica. Aportación y actividad compartida, la puerta lateral.
  27. Salve una distancia con un amigo que vive lejos: una videollamada, una carta larga, una llamada de teléfono de verdad. La distancia no es la barrera que parece.
  28. Haga una cosa solo por aportar: pregunte por un puesto de voluntariado, eche una mano en un acto, ofrezca una habilidad. El pertenecer crece muchas veces de ser útil.
  29. Repase el mes. ¿Qué dos o tres personas y sitios se han ganado su atención constante? Esos son los que se quedan. Nómbrelos por su nombre.
  30. Escríbase un plan sencillo: una o dos citas fijas que mantener, un grupo en el que apoyarse, una persona a la que seguir buscando y un recordatorio de que ir despacio está permitido. Ponga una fecha suave de revisión en el calendario dentro de un mes. Ya ha empezado, y empezar era lo difícil.

Páginas de este libro

Páginas reales, al tamaño en que se imprimen. En la tapa blanda van en blanco y negro; la cubierta conserva el color.

Personas mayores que se relacionan en un paseo, una mesa compartida, una clase o una actividad de voluntariado, en un espacio comunitario acogedor.
Personas mayores que se relacionan en un paseo, una mesa compartida, una clase o una actividad de voluntariado, en un espacio comunitario acogedor.
Una progresión serena de treinta días en cuatro grupos semanales y dos días de repaso, con formas sencillas y sin texto legible.
Una progresión serena de treinta días en cuatro grupos semanales y dos días de repaso, con formas sencillas y sin texto legible.
Anillos de apoyo concéntricos —uno mismo, personas de confianza, comunidad y profesionales— mostrados con personas y símbolos, sin palabras.
Anillos de apoyo concéntricos —uno mismo, personas de confianza, comunidad y profesionales— mostrados con personas y símbolos, sin palabras.
Un camino de decisión de cuatro etapas mostrado como estaciones visuales por las que avanza una persona mayor serena, sin palabras.
Un camino de decisión de cuatro etapas mostrado como estaciones visuales por las que avanza una persona mayor serena, sin palabras.

Palabras que este libro aclara

Persona de confianza
alguien a quien podría llamar en mitad de la noche con una mala noticia. El anillo más interior, y a menudo el más pequeño, de una vida social.
Compañía
alguien con quien hace cosas y a quien disfruta de verdad, aunque quizá no le abriría el corazón entero. El centro estable de la vida social de casi todo el mundo.
Conocido habitual
una cara cálida y regular que conoce dentro de un solo escenario y que nunca ha visto fuera de él: la peluquera, el vecino, el de la clase. La tierra de la que salen las compañías.
Vínculo dormido
una persona con la que fue cercano y con la que simplemente se perdió el contacto, sin pelea y sin motivo. Muchas veces está a un mensaje valiente de volver a ser un amigo.
El recipiente
el único escenario que le junta con un conocido: la clase, la parroquia, el parque de los perros. «Romper el recipiente» significa verle una vez fuera de él, que es como los conocidos se convierten en amigos.
Invitación fija
un encuentro decidido una sola vez y configurado para repetirse solo, los primeros domingos, todos los miércoles, de modo que nadie tenga que organizarlo otra vez. El motor más fiable de una vida social llena.
Ritmo social
su propia necesidad natural de compañía frente a la de soledad. Ni correcta ni incorrecta, solo suya, y merece que construya sus amistades a su medida.
La brecha de simpatía
la tendencia, muy estudiada, a subestimar cuánto disfrutan los demás de saber de nosotros y cuánto quieren nuestra compañía. La razón por la que dar el paso casi siempre es más bienvenido de lo que uno teme.

Las palabras que usar

Cópielas, imprímalas o guárdelas en una nota del móvil. Son suyas.

El molde del acercamiento (tres tiempos)

Hola cálido que refresca la memoria: «Hola, [nombre], soy [usted], de [dónde se conocieron].»
Un motivo concreto por el que se acordó: «[Lo que de verdad le hizo pensar en esa persona: una foto, un recuerdo, un sitio por el que pasó.]»
Una puerta fácil y sin presión: «Me encantaría que nos viéramos si algún día te viene bien un [café / paseo / rato de teléfono]. Sin ninguna prisa.»

Rellene los tres tiempos deprisa, léalo una vez para el tono y envíelo antes de que las dudas vuelvan a reunirse. El motivo concreto es lo que hace que suene real. No termine nunca con «a ver si quedamos un día».

Frases que merece la pena reutilizar

  • «Me he acordado de ti hoy y quería decírtelo.» (Calor sin ninguna petición; no se puede rechazar de verdad.)
  • «Sé que ha pasado un montón, y me he acordado de ti mucho más de lo que ese hueco sugiere.» (Para reconectar después de un silencio largo.)
  • «¿Te sientas conmigo veinte minutos antes de irnos?» (Para sacar una amistad de su recipiente.)
  • «La verdad es que llevo una temporada bastante callada.» (Un punto por encima de la charla de rigor, para invitar a lo real.)
  • «¿La semana que viene a la misma hora?» (Para convertir una buena tarde en un patrón.)

El guion de la invitación fija

«Voy a empezar [una noche de sopa / un café / un paseo] y me encantaría que vinieras. Es [el primer domingo / todos los miércoles] a las [hora], en [sitio]. No traigas nada, o trae lo que tengas por casa. Esto está manga por hombro y no pasa nada. Vente cuando puedas, no hace falta que me contestes, y no me enfado si fallas alguna.»

El listón bajo, dicho en voz alta, es lo que permite que sobreviva. Decida la recurrencia una vez y déjela correr.

La revisión del ritmo (conozca su propia forma social)

Repase sus ratos recientes con gente. Para cada uno, hágase una pregunta:

  1. Una hora o un día después, ¿me sentí caliente o vacío?
  2. ¿Fue de dos en dos, en grupo pequeño o en reunión grande?
  3. ¿Tenía una actividad compartida, o era conversación abierta sin más?

Busque su patrón. Después programe más de lo que le calienta y, sin culpa, menos de lo que le vacía.

El diagnóstico de la amistad desigual

Antes de decidir nada sobre una amistad que se siente descompensada, responda con honestidad a dos preguntas:

  1. Cuando de verdad he necesitado a esta persona, ¿estaba?
  2. ¿El desequilibrio parece una temporada pasajera o un patrón asentado?

Si aparecen cuando cuenta, o están en una temporada dura, es ritmo o circunstancia: háblelo abiertamente. Si la respuesta es un no largo y asentado, puede invertir menos con suavidad y dejar que la relación encuentre su nivel honesto.

Ficha del círculo de apoyo

No tiene que construir todo esto solo, y cada necesidad pertenece a un anillo distinto. Escriba uno o dos nombres por anillo, y deje en blanco lo que sea honesto dejar en blanco; los huecos son direcciones, no fracasos.

  • Personas de confianza (la una o las dos a las que llamaría a las once de la noche con una mala noticia): ______________________
  • Compañías (gente con la que hace cosas y a la que disfruta): ______________________
  • Conocidos habituales (caras cálidas que nunca ha visto fuera de su escenario: la peluquera, el vecino, la clase): ______________________
  • Recursos de su barrio (biblioteca municipal, centro de mayores, centro cívico, parroquia o comunidad, grupo de voluntariado): ______________________
  • Profesionales (su médico de cabecera, un psicólogo, los servicios sociales de su ayuntamiento, y una línea de ayuda para los días más duros: la Línea 024, gratuita y disponible las veinticuatro horas): ______________________

El objetivo no es rellenar hoy todos los anillos. Es ver dónde están los huecos, para saber hacia dónde tender la mano.


Preguntas que conviene hacerse antes de comprar

¿Para quién es La amistad después de los 60?
Para personas mayores de 60 cuya vida social se ha ido quedando fina tras la jubilación, una mudanza, una pérdida o un cambio de salud, y que quieren recuperar el calor sin convertirse en otra persona.
¿Qué es lo que no hace?
No es terapia ni asesoramiento médico. Cuando el duelo, la soledad o el ánimo bajo pesan más de lo que un libro puede sostener, remite al médico de cabecera, a un psicólogo o a una línea de ayuda.
¿Cuánto ocupa?
Unas 28,200 palabras en 10 capítulos, con 13 ilustraciones a página completa. En tapa blanda son unas 130 páginas. El audiolibro dura unas 3h 03m.
¿Puedo leer un trozo antes?
Sí. El prólogo y la introducción entera están en esta web, gratis y sin registrarse.
¿En qué idiomas está?
Los libros existen en cinco: inglés, alemán, español, francés y neerlandés, cada edición localizada de verdad: sus propias ilustraciones con los rótulos dibujados en ese idioma, y las instituciones de su país citadas en el texto. Esta tienda puede venderle hoy el inglés y el español; los otros tres son libros terminados a la espera de su papeleo.
¿Qué incluye el conjunto completo?
Las treinta guías impresas, en una caja, y además el libro electrónico y el audiolibro de todas ellas sin coste adicional.

Lectura gratuita

Qué hay dentro, capítulo a capítulo

Los 10 capítulos: con qué empieza cada uno, qué preguntas responde y la pequeña cosa que hacer al terminarlo. En el libro son unas 28,200 palabras.

Todos los capítulos

Adónde le manda después

Las fuentes del propio libro, aquí íntegras.

Los detalles de los programas, los teléfonos y los servicios locales cambian con el tiempo, y algunos habrán variado después de que este libro se imprimiera. Trate cualquier cosa sensible al tiempo como algo que conviene confirmar en la fuente. Estos son sitios fiables por donde empezar para encontrar ayuda actual y en lenguaje llano sobre el vínculo, la soledad y el bienestar en la última etapa de la vida:

  • Su biblioteca pública municipal. Muchas organizan cursos, clubes, grupos de lectura y talleres gratuitos, y todos ellos son sitios naturales donde coincidir repetidamente con las mismas personas.
  • El centro de mayores de su zona y los servicios sociales de su ayuntamiento. Son la puerta de entrada a los programas de voluntariado, al transporte adaptado, al acompañamiento a domicilio y a las actividades de grupo de su municipio. Pregunte también en su centro cívico o casa de cultura. No hay en España ningún teléfono nacional que le diga qué existe en su pueblo, así que la puerta es siempre la de su ayuntamiento: busque «servicios sociales» junto al nombre de su municipio, o pregunte directamente en el consistorio. Sí existe un buscador público útil, Localiza Salud (localizasalud.sanidad.gob.es), del Ministerio de Sanidad junto con las comunidades autónomas y los ayuntamientos, que enseña en un mapa las actividades de grupo de su zona, paseos, ejercicio y talleres, aunque la cobertura es desigual de una región a otra.
  • Las asociaciones de vecinos, las entidades de personas mayores y las organizaciones de voluntariado. Cruz Roja, Cáritas y muchas asociaciones locales organizan acompañamiento, actividades y programas contra la soledad. Su ayuntamiento puede decirle cuáles hay cerca. Contra la soledad no deseada hay dos teléfonos gratuitos de alcance nacional: el Teléfono Dorado de Mensajeros de la Paz, 900 222 223, abierto las veinticuatro horas, y Cruz Roja Te Acompaña, 900 444 111, de lunes a viernes de 10:00 a 18:00 en hora peninsular, que también atiende por correo en teacompana@cruzroja.es. Si prefiere que le acompañe siempre la misma persona, Grandes Amigos organiza ese emparejamiento con un voluntario en el 91 359 93 05, de lunes a jueves de 8:30 a 14:30 y de 15:30 a 17:30, y los viernes de 8:30 a 14:00; es la oficina desde la que se coordina el voluntariado, no una línea de escucha. Y si quiere ser usted quien echa una mano, la Plataforma del Voluntariado de España, 91 541 14 66, le indica la plataforma o la entidad de voluntariado de su provincia; también es una oficina, y no publica horario de atención.
  • Parroquias, comunidades religiosas y centros cívicos. Fuentes fiables, gratuitas o muy baratas, tanto de actividad compartida como de contacto regular y repetido.
  • Su médico de cabecera o un psicólogo. Son los profesionales adecuados para un duelo que no levanta, un ánimo bajo persistente o una soledad lo bastante pesada como para teñir todos los días. Por la vía pública, quien deriva al psicólogo es su médico de cabecera en el centro de salud; si va a buscar uno por su cuenta, el directorio oficial Busco Psicólogo (buscopsicologo.es), del Consejo General de la Psicología de España, le permite comprobar que la persona está colegiada antes de pedir cita. Para el peso corriente del duelo o de la soledad, cuando no hay ninguna urgencia pero tampoco se lleva bien a solas, Cruz Roja Te Escucha, 900 107 917, escucha gratis de lunes a viernes de 10:00 a 14:00 y de lunes a jueves de 16:00 a 20:00. Si alguna vez se siente sin esperanza o en peligro, llame ahora mismo a la Línea 024, atención a la conducta suicida, gratuita, confidencial y disponible las veinticuatro horas de todos los días del año, o al Teléfono de la Esperanza, 717 003 717. Ante un peligro inmediato, llame al 112.

Una nota sobre la revisión

Como este libro toca el duelo, la soledad, la discapacidad y la salud mental, sus indicaciones sobre esos puntos están escritas para envejecer bien como principios, mientras que los servicios, teléfonos y programas concretos deberían confirmarse con las fuentes locales actuales cerca del momento en que vaya a usarlos. Nada de lo que hay aquí sustituye a la atención profesional. La soledad y el duelo pesan sobre la salud de maneras muy reales, y cualquier carga que se sienta demasiado pesada para llevarla sola corresponde a un profesional cualificado y no a un libro. Esta guía ha pasado una lectura editorial y de sensibilidad sobre su tratamiento de la pérdida, la discapacidad y los supuestos culturales, y está escrita para acompañar a la ayuda real, nunca para ocupar su sitio. Antes de publicar esta edición deben verificarse de nuevo los teléfonos y organismos citados (Línea 024, Teléfono de la Esperanza 717 003 717, 112), y anotarse la fecha de comprobación.


Este libro en otros idiomas

In English

Los detalles

SerieGuías prácticas para la vida después de los 60, libro 6 de la serie
SelloThe Greenlight Guides Editorial Team
Longitud28,200 palabras, 10 capítulos
Extensiónunas 130 páginas (estimadas a partir del manuscrito, no de una prueba de imprenta)
Formato5.5 × 8.5 in (140 × 216 mm)
Ilustraciones13, ilustraciones a página completa
Duración3h 03m
ISBN, libro electrónico979-8-90623-757-6
ISBN, audiolibro979-8-90623-758-3
ISBN, tapa blandatodavía sin asignar
IdiomaEspañol (es-ES)

También en este estante

Seis libros sobre lo más difícil, que nunca fue el dinero ni la máquina. Amigos, hijos adultos, alguien nuevo, un padre que envejece y las conversaciones que sigue aplazando.

Las personas de su vida

Quererlos sin perderse

Una guía sobre los hijos adultos, los límites, el dinero y la paz familiar a partir de los 60

Siga cerca de sus hijos adultos durante muchos años sin acabar vaciado en silencio.

desde 4,99 USD Ver por dentro

Las personas de su vida

Volver a salir después de los 60

Una guía práctica sobre confianza, compañía, citas por internet, intimidad y seguridad

Compañía otra vez, al ritmo que usted elija, con su criterio y sus ahorros intactos.

desde 4,99 USD Ver por dentro

Las personas de su vida

La brújula del cuidador

Una guía práctica para cuidar de un padre, una madre o una pareja mayor sin desaparecer usted

Cuide de alguien a quien quiere de una manera que le deje un poco más de usted intacto cada día.

desde 4,99 USD Ver por dentro

Las personas de su vida

Lo bastante fuerte para hablar

Una guía práctica sobre la salud emocional de los hombres, la amistad, el estrés y pedir ayuda a partir de los 60

Una frase verdadera, dicha en voz alta, a una persona segura. Ahí empieza este libro.

desde 4,99 USD Ver por dentro

Las personas de su vida

Abuelos con cariño y con límites

Una guía práctica sobre el vínculo, las normas de la familia, la distancia, los regalos y los papeles que cambian

La abuela que pregunta antes de dar la galleta acaba viendo más al nieto, no menos.

desde 4,99 USD Ver por dentro