After Sixty Guides Cesta
Su primer año saludable de jubilación — Una persona recién jubilada avanza por un recorrido circular de doce meses con símbolos de movimiento, comidas, sueño, atención médica, amistad y propósito.
Libro 28 de la serie

Su primer año saludable de jubilación

Un plan de doce meses para el movimiento, la comida, el sueño, la atención médica, el propósito y la compañía

Su salud en la jubilación depende de la forma de su semana, y ahora usted es la única persona que puede construirla.

Tres maneras de tenerlo

  • Tapa blanda13,99 USDNot yet printable

    5.5 × 8.5 in, 136 páginas, enviado a su casa. ISBN todavía sin asignar

  • Libro electrónico4,99 USD

    EPUB, se lee en cualquier lector, móvil o tableta. ISBN 979-8-90623-801-6

  • Audiolibro9,99 USD

    Unas 3h 17m, narrado íntegro. ISBN 979-8-90623-802-3

Leer gratis el comienzo Precios y envío

Para qué sirve

Para quien acaba de jubilarse, o está a punto, y quiere que el primer año construya algo en vez de irse a la deriva. También para quien ya lleva un tiempo jubilado y nota que algo se ha ido aflojando.

Lo que no hace

No es asesoramiento médico, dietético ni financiero. No da dosis, minutos, repeticiones, calorías ni calendarios de cribado, y no sustituye a su médico de cabecera, a un dietista-nutricionista, a un fisioterapeuta ni a un asesor cualificado.

De qué trata esta guía

Casi nadie le avisa del segundo martes. El último día de trabajo trae una tarjeta y una tarta. La primera semana parece unas vacaciones. Y entonces, más o menos el segundo martes de la segunda semana, se despierta y hay café, y después del café no hay nada.

La parte del dinero suele planificarse durante años. Casi nadie planifica la otra parte: de qué van a estar hechos los días, cómo va a seguir moviéndose el cuerpo sin un trayecto al trabajo, con quién se habla un miércoles y qué es uno cuando ya no es la persona que llevaba aquel departamento.

Este libro recorre los doce primeros meses, uno a uno. El mes uno solo le pide mirar y no cambiar nada. Los meses dos y tres construyen una semana con cuatro o cinco puntos fijos y mucho espacio libre en medio. El cuatro y el cinco devuelven la fuerza y el fondo, siempre después de hablar con su médico. El seis mira la comida sin poner un número en el plato. El siete y el ocho se ocupan del sueño, de la preocupación por el dinero y de la copa que va reculando. El nueve va de personas y de propósito, que es donde se esconde lo más duro. El diez y el once, de qué pasa cuando un buen plan se encuentra con una operación, un nieto o tres semanas fuera. El doce es una revisión honesta, y los dos últimos capítulos tratan de la prevención y del año dos.

Al final: un plan de 30 días con un paso pequeño al día, fichas y guiones reutilizables (incluido el guion para hablar con la pareja sobre el tiempo y el espacio), la hoja de salud de una página, una tarjeta de consulta rápida para el cajón y un glosario breve.

Unas 32.000 palabras, con ilustraciones cálidas a lo largo del libro. Sin estadísticas, sin dietas, sin calendarios de pruebas: lo concreto se decide con su médico de cabecera, y este libro le vuelve mucho mejor a la hora de conseguir que se decida bien.

Por dentro

Cada capítulo, con la frase con la que empieza.

Los capítulos

  1. Mes uno: establecer el punto de partidaLa tentación de la primera semana es enorme, y suele llegar un domingo por la tarde.
  2. Meses dos y tres: construir la semanaLo más raro de un día completamente libre es la rapidez con que se llena de nada.
  3. Meses cuatro y cinco: fuerza y resistenciaUna mujer con la que hablamos nos describió el momento en que empezó a tomarse en serio la fuerza.
  4. Mes seis: revisión de la comida y del pesoA los seis meses, la nevera dice la verdad sobre la jubilación más deprisa que ningún cuaderno.
  5. Meses siete y ocho: sueño y preocupaciónA las tres y diez de la madrugada, la cabeza produce su peor trabajo y lo presenta con total seguridad.
  6. Mes nueve: relaciones y propósitoVicente Duarte podría decirle el momento exacto en que la jubilación dejó de ser unas vacaciones.
  7. Meses diez y once: viajes e imprevistosTodo buen plan de este libro tiene un enemigo natural, y no es la pereza.
  8. Mes doce: revisar y renovarHerminia Bravo se sentó a la mesa de su cocina en Zamora con una taza de té, un lápiz y el cuaderno que había empezado doce meses antes, y pasó una tarde ligeramente irritante.
  9. La prevención y el calendario de citasAlberto Figueroa llevaba once años sin ver a un médico, y estaba bastante orgulloso de ello.
  10. Diseñar el segundo año saludableConcha Amador repartió correo en Valladolid durante veintiséis años, lo que significaba que en su vida adulta jamás había tenido que pensar en hacer ejercicio.

Y al final

  • Cuando se hace cuesta arriba: los obstáculos de verdad
  • Mitos frecuentes, corregidos con suavidad
  • Su plan de 30 días
  • Fichas, guiones y plantillas reutilizables
  • Tarjeta de consulta rápida
  • Un glosario breve
  • Fuentes y dónde leer más
  • Unas palabras para terminar
  • Sobre la serie
  • Sobre el autor

Los treinta días

Treinta cosas pequeñas, una al día, todas hacederas en bastante menos de media hora y casi todas en cinco minutos. Esto no es el plan de doce meses comprimido; es el conjunto de primeros movimientos que hacen posible el plan de doce meses. Sáltese lo que quiera. Cambie el orden a su gusto. Si se pierde cuatro días, siga donde lo dejó en vez de empezar de nuevo. Nadie lleva la cuenta, y no hay ninguna versión de esto en la que ir con retraso importe.

  1. Consiga un cuaderno y póngalo donde no pueda esquivarlo. Escriba las cinco líneas de esta noche: cuándo se despertó y cómo fue la noche, qué hizo su cuerpo, qué comió más o menos y cuándo, con quién habló y una palabra para el día.
  2. Escriba la lista de función. Levantarse del suelo, la silla baja, los escalones, la compra, el estante de arriba, cuánto anda antes de preferir sentarse. Ponga la fecha en la página.
  3. Llame a su centro de salud y pida una cita de revisión general, diciendo que se ha jubilado hace poco y quiere repasar qué le toca. Pedirla es toda la tarea.
  4. Apunte los puntos fijos que su semana ya tiene, los que ocurren decida usted o no. La mayoría tiene más de los que cree.
  5. Salga a la calle dentro de la primera hora más o menos desde que se levante, y quédese fuera unos minutos. Fíjese en si eso cambia algo del día.
  6. Elija su hora de levantarse: una hora a la que apuntará casi todas las mañanas, incluidas las que siguen a una mala noche. Escríbala en el calendario donde la vea.
  7. Lea de una sentada las anotaciones de la semana. Rodee los días que fueron buenos y mire qué había dentro.
  8. Elija un ancla de movimiento y dele día y hora. Escríbala en el calendario con bolígrafo.
  9. Pídale a una persona que lo haga con usted, o busque la clase o el grupo que ya lo hace a esa hora. Mande el mensaje hoy.
  10. Rompa a propósito una racha larga de estar sentado: levántese en la publicidad, atienda la llamada de pie, haga dos viajes en vez de uno.
  11. Escriba la tarjeta de comidas. Todas las que sabe hacer ahora mismo sin mirar nada. Péguela por dentro de la puerta de un armario.
  12. Convierta la tarjeta en una lista de la compra fija, la que usará casi todas las semanas sin pensar.
  13. Llene el estante de «no hay nada en casa»: unas conservas, verdura congelada, huevos, avena, lo que le apetecería una noche mala.
  14. Cocine doble en una comida y meta la segunda ración en la nevera o el congelador con la fecha puesta.
  15. Escriba tres columnas de nombres: gente a la que querría ver cada semana, cada mes, y gente con la que odiaría perder el contacto. Fíjese en la forma de las listas.
  16. Contacte con una persona de la tercera columna. Una llamada, una nota, un mensaje. Nada elaborado.
  17. Averigüe qué existe de verdad cerca de usted. Coja el programa de la biblioteca o del centro cívico, o mire la lista de actividades de su ayuntamiento o de su centro de mayores.
  18. Aparezca una vez en algo nuevo, y vaya con la intención deliberada de no juzgarlo hasta la tercera visita.
  19. Haga una comida en una mesa, con la televisión apagada, y con alguien si puede arreglarlo.
  20. Haga la hoja de salud de una página: enfermedades, medicación, alergias, cirugías, su médico, contacto de emergencia.
  21. Meta una copia en la cartera, deje otra en casa donde pueda encontrarse, y dígale a su contacto de emergencia que existe.
  22. Haga la lista de sus categorías de citas: médico de cabecera, dentista, vista, oído, cualquier especialista, revisión de medicación, y una línea en blanco para los cribados que acordará con su médico.
  23. Nombre su mes de la salud. Elija un mes al año, enganchado a algo memorable, y escríbalo también en el calendario del año que viene.
  24. Copie las tres preguntas de consulta en una tarjeta para la cartera: cuál es mi problema principal, qué tengo que hacer y por qué es importante que lo haga.
  25. Tenga una cita con la preocupación. Veinte minutos, un bolígrafo, y cada preocupación escrita como una pregunta de verdad y no como desasosiego.
  26. Coja un elemento de esa lista y escriba el siguiente paso único, con fecha. Y hoy no haga nada más al respecto.
  27. Si el dinero es la preocupación que le despierta, pida o prepare una conversación con un asesor cualificado, y escriba la pregunta concreta que quiere que le respondan.
  28. Tenga la conversación sobre tiempo y espacio con su pareja, usando el guion de las fichas. Si vive solo, tenga otra conversación distinta: acuerde con una persona que se llamarán cada semana para saber el uno del otro.
  29. Pruebe una noche sin alcohol, si forma parte de su rutina, y anote cómo duerme esa noche. Una noche es un dato, no un compromiso.
  30. Escriba su año en una página: las anclas que conserva, la única cosa que añade, su semana mínima, su mes de la salud y una línea sobre para qué es todo esto. Y ponga una fecha de revisión a seis meses vista en el calendario.

Páginas de este libro

Páginas reales, al tamaño en que se imprimen. En la tapa blanda van en blanco y negro; la cubierta conserva el color.

Una persona mayor organiza su semana alrededor del propósito, las relaciones, la salud, el aprendizaje y el descanso después de dejar un trabajo formal.
Una persona mayor organiza su semana alrededor del propósito, las relaciones, la salud, el aprendizaje y el descanso después de dejar un trabajo formal.
Un recorrido sereno de treinta días en cuatro grupos semanales y dos días de revisión, con formas sencillas y sin texto legible.
Un recorrido sereno de treinta días en cuatro grupos semanales y dos días de revisión, con formas sencillas y sin texto legible.
Anillos concéntricos de apoyo —uno mismo, las personas de confianza, la comunidad y los profesionales— representados con personas y símbolos, sin palabras.
Anillos concéntricos de apoyo —uno mismo, las personas de confianza, la comunidad y los profesionales— representados con personas y símbolos, sin palabras.
Un camino de decisión de cuatro etapas mostrado como estaciones visuales por las que avanza con calma una persona mayor, sin palabras.
Un camino de decisión de cuatro etapas mostrado como estaciones visuales por las que avanza con calma una persona mayor, sin palabras.

Palabras que este libro aclara

Ancla
Aquí se usa para cualquier cosa que ocurre a una hora fija, un día fijo, con algo que no es su propia fuerza de voluntad sujetándola.
Punto de partida
Un registro honesto de dónde empieza: cómo duerme, cómo se mueve, cómo come y a quién ve, escrito antes de cambiar nada.
Función
Lo que su cuerpo puede hacer en la vida corriente. Levantarse del suelo, cargar la compra, manejarse con las escaleras. La medida que más importa en esta etapa.
Prevención
Controles, vacunas y cribados destinados a encontrar o evitar problemas antes de que den síntomas. Cuáles le corresponden a usted es una decisión individual que se toma con su médico.
Cribado
Hacer pruebas a personas sin síntomas para buscar una enfermedad a tiempo. Cuáles le convienen depende de su edad, su sexo, su historia y las recomendaciones vigentes donde vive, y no hay un calendario que sirva para todos.
Revisión de la medicación
Un repaso en condiciones, normalmente con un médico o un farmacéutico, de todo lo que toma, para comprobar que todo sigue haciendo falta, sigue funcionando y no interactúa mal.
Dietista-nutricionista
Profesional titulado y colegiado para dar consejo individual sobre alimentación, incluso en enfermedades. Distinto de un «nutricionista» a secas o de un «coach nutricional», títulos que no están protegidos. En España apenas está presente en los centros de salud: se llega a él por derivación a una unidad hospitalaria de endocrinología y nutrición, o por la vía privada.
Fisioterapeuta
Profesional titulado y colegiado que valora cómo se mueve usted y le diseña un programa para su cuerpo, sus lesiones y sus enfermedades concretas. En el sistema público se accede por indicación de su médico de cabecera.
Profesional del ejercicio
Un entrenador o monitor cualificado, mejor con experiencia específica con personas mayores o con su enfermedad, que puede enseñarle y hacer progresar la actividad con seguridad.
Apnea del sueño
Una enfermedad en la que la respiración se detiene repetidamente durante el sueño, muchas veces con ronquidos fuertes y agotamiento diurno. Frecuente, infradiagnosticada y tratable.
Semana mínima
La versión reducida de su rutina que sobrevive a un viaje, una enfermedad o una crisis, y mantiene viva la forma del hábito.
Respiro (respiro familiar)
Alivio temporal para quien cuida de otra persona. Casi siempre hay que pedirlo, y normalmente antes de cuando la gente lo pide. En España se gestiona a través de los servicios sociales de su ayuntamiento y de su comunidad autónoma, dentro del sistema de la dependencia.
Instrucciones previas (o voluntades anticipadas)
El documento donde usted deja escrito qué atención sanitaria quiere y cuál no si llega un momento en que no puede expresarlo. Cómo se firma y dónde se inscribe lo regula cada comunidad autónoma; pregunte en su centro de salud.

Las palabras que usar

Cópielas, imprímalas o guárdelas en una nota del móvil. Son suyas.

La planificadora del ritmo semanal

Anclas de movimiento (al menos dos, en días distintos): ______________________
Ancla de personas (una persona con nombre, a una hora fija): ______________________
Ancla de aportación (un sitio donde le esperan): ______________________
Ancla de ritmo (lo que hace distinto a un día): ______________________
Dos días más ligeros, protegidos a propósito: ______________________
Mi semana: ______________________________________________

No es un horario. Es un armazón para cuatro a seis anclas, con todo lo demás deliberadamente en blanco.

Escriba los días a lo ancho de una hoja y tres filas por el lateral: mañana, tarde, noche. Y rellene solo las anclas.

Después escriba la semana entera como una frase que pudiera decirle en voz alta a un amigo. Si no puede, es demasiado complicada.

Tres comprobaciones antes de darla por buena. ¿Hay al menos un ancla que ocurra sin que haga falta otra persona concreta? ¿Está cada ancla en el momento del día en que usted tiene energía de verdad? ¿Y hay una tarde genuinamente vacía en alguna parte, porque si no la hay, se ha construido un empleo?

Las cinco líneas de cada noche

Dormí: ____________________________________
Me moví: __________________________________
Comí, y a qué hora: ________________________
Hablé con: ________________________________
Palabra de hoy: ___________________________

Para la quincena de observación del mes uno, y para cualquier quincena posterior en la que no consiga entender por qué se siente raro.

Noventa segundos. Sin juicios, sin puntuaciones, sin planes. Lea la quincena entera de una sentada al final y busque patrones, no faltas.

La lista de función

Escríbala hoy, póngale la fecha y repítala dentro de un año. Responda con frases, no con números.

  • Levantarme de una silla baja sin usar las manos: ______________________
  • Bajar al suelo y volver a levantarme: ______________________
  • Subir la compra desde el coche: ______________________
  • Los escalones o la escalera que más uso: ______________________
  • Cuánto puedo andar cómodamente, y qué me para primero: ______________________
  • Llegar a un estante alto, girarme para mirar el ángulo muerto, ponerme los calcetines de pie: ______________________
  • Algo que he empezado a evitar: ______________________

Esa última línea es la que hay que llevar a su médico.

Qué me importaba de mi trabajo, y de dónde sacarlo ahora

Lo que echo de menos: ____________________
Podría venir de: ____________________ / ____________________ / ____________________

Haga esto en papel, despacio, y sea honesto en vez de modesto.

Paso uno. Puntúe cada una de estas cosas, de nada a muchísimo, para el trabajo que usted hizo de verdad:

  • Ser bueno en algo que pasé años aprendiendo: ______
  • Que alguien me necesitara: ______
  • Ser conocido, tener un sitio, tener un cargo: ______
  • Compañía y conversación diaria: ______
  • Un sitio donde estar, una forma para el día: ______
  • Resolver problemas, usar la cabeza: ______
  • Actividad física incorporada al trabajo: ______

Paso dos. Rodee las dos que puntuó más alto y que ya no tiene. Solo dos. Ese es el ejercicio entero.

Paso tres. Para cada una de las dos, escriba tres sitios de los que podría venir ahora esa cosa concreta. No actividades en general. Esa cosa.

Paso cuatro. Elija la que sería más fácil de probar en quince días, y escriba al lado la primera llamada o el primer correo.

Casi todo el mundo descubre que la respuesta que había dado por supuesta, una afición, no toca ninguno de los dos elementos rodeados, y por eso precisamente merece la pena hacer el ejercicio antes de apuntarse a nada.

Un guion para hablar con la pareja sobre el tiempo y el espacio

«Los dos tenemos muchas más horas en casa que antes, y no creo que ninguno de los dos pensara de antemano cómo iba a ir eso. ¿Podemos arreglar la parte práctica, antes de que se convierta en algo por lo que nos saltamos?»
«Lo que de verdad me gustaría es una cosa buena que hagamos juntos cada semana y que a los dos nos apetezca, en lugar de solo estar en la misma casa.»
«Y creo que necesito un par de horas para mí algunas mañanas. Eso no va de ti. Va de tener algo en el día que sea mío.»
«¿Y tú de qué querrías más? ¿Y qué has estado aguantando sin decírmelo?»
Quién tiene qué horas a solas, y dónde: ______________________
Una cosa que hacemos juntos cada semana, a propósito: ______________________
Una tarea o un territorio que está creando roce, y cómo lo resolvemos: ______________________
«Vamos a ver cómo va y lo hablamos otra vez dentro de un mes, esté funcionando o no.»

Úselo antes de estar enfadado. Siéntense en un sitio neutral, no en la habitación por la que discuten, y vaya en este orden.

Empiece por el problema compartido, no por la queja.

Diga primero de qué quiere más.

Después diga de qué quiere más a solas, y hágalo sobre horas, no sobre la otra persona.

Pregunte, y luego cállese de verdad.

Acuerden tres cosas concretas.

Cierre con una fecha de revisión.

Dos notas. Si su pareja sigue trabajando, la negociación es distinta pero igual de necesaria, y suele girar sobre las expectativas de quién hace ahora qué en casa. Y si estas conversaciones acaban sistemáticamente en bronca, unas cuantas sesiones con un terapeuta de pareja es un paso práctico y nada llamativo, no una confesión de fracaso.

La semana mínima

En lugar de mi movimiento habitual: ______________________
En lugar de mis comidas habituales: ______________________
En lugar de mi gente habitual: ______________________
La única cosa que conservo pase lo que pase: ______________________
Fecha de reinicio, escrita en el calendario: ______________________
Persona a la que le he contado la fecha de reinicio: ______________________

Para viajes, enfermedades, visitas, cuidados y cualquier quincena que se tuerza.

La hoja de salud de una página

Copia para la cartera, copia para casa, copia para el contacto de emergencia. Actualícela cada vez que cambie algo.

  • Nombre, fecha de nacimiento, dirección
  • Médico de cabecera, centro de salud, teléfono
  • Enfermedades, en palabras llanas, con fechas aproximadas
  • Toda la medicación, incluidos los productos de farmacia sin receta y los suplementos, con las dosis
  • Alergias y malas reacciones
  • Cirugías y enfermedades graves anteriores, con los años
  • Dispositivos o implantes
  • Contacto de emergencia, y quién está autorizado a hablar por mí
  • Si tengo un documento de instrucciones previas, y dónde está registrado

Tres preguntas para cualquier consulta

¿Cuál es mi problema principal?
¿Qué tengo que hacer?
¿Por qué es importante que lo haga?

Si al salir no puede responder a las tres, vuelva y pregunte. Y lleve una lista escrita de sus propias preguntas, la más importante primero, además de una segunda persona si la cita es importante.

Ficha del círculo de apoyo

Nadie hace bien un primer año jubilado en soledad. Rellene al menos un nombre por anillo y no deje ninguno en blanco.

  • La persona que lo notaría (si usted no apareciera un martes): ______________________
  • La compañía de cada día (el paseo, el café, la llamada): ______________________
  • Quien vendría si algo saliera mal (una enfermedad, una caída, una mala noticia): ______________________
  • El recurso de la comunidad (biblioteca, centro cívico, centro de mayores, parroquia, club, comedor social, voluntariado): ______________________
  • Los profesionales (médico de cabecera, farmacéutico, dentista, fisioterapeuta o profesional del ejercicio, dietista-nutricionista, asesor financiero, psicólogo): ______________________

Si algún anillo se queda vacío, ese es el proyecto de este mes, y es más importante que cualquier hábito de este libro.


Preguntas que conviene hacerse antes de comprar

¿Para quién es Su primer año saludable de jubilación?
Para quien acaba de jubilarse, o está a punto, y quiere que el primer año construya algo en vez de irse a la deriva. También para quien ya lleva un tiempo jubilado y nota que algo se ha ido aflojando.
¿Qué es lo que no hace?
No es asesoramiento médico, dietético ni financiero. No da dosis, minutos, repeticiones, calorías ni calendarios de cribado, y no sustituye a su médico de cabecera, a un dietista-nutricionista, a un fisioterapeuta ni a un asesor cualificado.
¿Cuánto ocupa?
Unas 29,800 palabras en 10 capítulos, con 13 ilustraciones a página completa. En tapa blanda son unas 136 páginas. El audiolibro dura unas 3h 17m.
¿Puedo leer un trozo antes?
Sí. El prólogo y la introducción entera están en esta web, gratis y sin registrarse.
¿En qué idiomas está?
Los libros existen en cinco: inglés, alemán, español, francés y neerlandés, cada edición localizada de verdad: sus propias ilustraciones con los rótulos dibujados en ese idioma, y las instituciones de su país citadas en el texto. Esta tienda puede venderle hoy el inglés y el español; los otros tres son libros terminados a la espera de su papeleo.
¿Qué incluye el conjunto completo?
Las treinta guías impresas, en una caja, y además el libro electrónico y el audiolibro de todas ellas sin coste adicional.

Lectura gratuita

Qué hay dentro, capítulo a capítulo

Los 10 capítulos: con qué empieza cada uno, qué preguntas responde y la pequeña cosa que hacer al terminarlo. En el libro son unas 29,800 palabras.

Todos los capítulos

Adónde le manda después

Las fuentes del propio libro, aquí íntegras.

Este libro no contiene, a propósito, estadísticas, calendarios de cribado ni prescripciones de ejercicio o de alimentación, porque todo eso es individual, cambia de un sitio a otro y cambia con el tiempo. Lo que sigue son los tipos de organismo a los que merece la pena acudir para información actual, fiable y en lenguaje llano. Compruebe los nombres y las direcciones en el momento en que los use, porque cambian.

  • Su centro de salud y su médico de cabecera. La fuente más importante de esta lista, porque es la única que le conoce a usted. También su farmacéutico, que es el profesional sanitario más accesible que tiene y no cobra por una pregunta.
  • El Ministerio de Sanidad y el servicio de salud de su comunidad autónoma, que publican en lenguaje claro y gratis lo que hay sobre actividad física, alimentación, vacunación y prevención en personas mayores, incluida la estrategia de envejecimiento saludable y prevención de la fragilidad y las caídas.
  • El Imserso, en el 912 667 713, de lunes a viernes de 9:00 a 18:00, para entender el sistema de la dependencia (el SAAD) y los programas estatales para personas mayores. Explica el sistema; los servicios los prestan su comunidad autónoma y su ayuntamiento.
  • Los Servicios Sociales de Atención Primaria de su ayuntamiento, que son la puerta real a la ayuda a domicilio, la comida a domicilio, la teleasistencia, los centros de día y la solicitud de valoración de la dependencia. No hay un número nacional: hay que buscar el de su municipio o preguntar en el ayuntamiento. Esta es la entrada menos vistosa de esta lista y muchas veces la más útil.
  • Las asociaciones de pacientes de cualquier enfermedad con la que usted viva: corazón, diabetes, artrosis, cáncer, pulmón, salud mental. La Plataforma de Organizaciones de Pacientes (931 061 759, número de oficina, sin horario publicado) reúne a las asociaciones de personas con enfermedades crónicas y ayuda a encontrar la que corresponde a lo suyo, además de ofrecer orientación jurídica sobre derechos del paciente.
  • Los registros públicos de profesionales colegiados: el censo del Consejo General de Colegios de Fisioterapeutas de España y la consulta pública del Consejo General de Colegios Oficiales de Dietistas-Nutricionistas, para comprobar que quien va a atenderle está titulado antes de pagar nada. Tenga en cuenta que el propio consejo de dietistas advierte de que su censo no está completo ni actualizado en todas las comunidades autónomas.
  • La biblioteca pública de su municipio, el centro cívico y el centro de mayores u hogar del pensionista de su barrio, que entre los tres tienen la lista más actual de grupos, clases, transporte, comidas y voluntariado cerca de su casa. El buscador Localiza Salud del Ministerio de Sanidad también recoge actividades comunitarias de salud por municipio, aunque su cobertura es desigual entre regiones.
  • Si cuida de alguien, sus servicios sociales municipales para la valoración y el respiro, y CEAFA (948 17 45 17) si se trata de alzhéimer u otra demencia, que le pondrá en contacto con la asociación de familiares de su provincia. Conviene saber que en España no existe ni una organización nacional de personas cuidadoras ni un teléfono nacional de cuidadores: el apoyo real es autonómico y municipal.
  • Para todo lo que tenga que ver con ingresos, pensiones y planificación, un asesor financiero cualificado y regulado, y la oficina de la Seguridad Social para las preguntas sobre su propia pensión. Si el problema es con un banco, el Portal del Cliente Bancario del Banco de España, 900 54 54 54, gratuito, después de haber reclamado primero a su entidad.
  • Si necesita reclamar a la administración sanitaria o social, la hoja de reclamaciones del propio centro y, por encima, el Defensor del Pueblo, 900 101 025, gratuito, de lunes a viernes de 9:00 a 14:00 y de lunes a jueves de 16:00 a 18:00. Varias comunidades autónomas tienen además su propia figura equivalente.

Cuando lea cualquier cosa sobre su salud, prefiera las fuentes revisadas por profesionales, honradas sobre sus propios límites y claras en que el consejo individual corresponde a su médico. Desconfíe de todo lo que venda un aparato milagroso, un plan definitivo o una cifra que prometa resumirle el cuerpo entero.

Una nota sobre la revisión

Como este libro toca la salud, la alimentación, la actividad física, el ánimo y el dinero, su orientación se ha mantenido general y duradera a propósito, y está escrita para ser revisada antes de publicarse por un médico de atención primaria, un dietista-nutricionista y un profesional cualificado del ejercicio. En esta edición española, además, deben verificarse antes de publicar todos los teléfonos y organismos citados, y anotarse la fecha de comprobación; y la revisión profesional debe hacerla alguien titulado en España, porque las recomendaciones y el sistema no se trasladan de un país a otro. Aun así, ningún libro puede tener en cuenta su historia particular. Las decisiones sobre cribados, medicación, alimentación, actividad física y dinero le corresponden a usted y a las personas cualificadas que conocen su situación. Cualquier cosa sensible a la fecha que haya aquí debe contrastarse con las fuentes vigentes cerca del momento en que usted actúe.


Este libro en otros idiomas

In English

Los detalles

SerieGuías prácticas para la vida después de los 60, libro 28 de la serie
SelloThe Greenlight Guides Editorial Team
Longitud29,800 palabras, 10 capítulos
Extensiónunas 136 páginas (estimadas a partir del manuscrito, no de una prueba de imprenta)
Formato5.5 × 8.5 in (140 × 216 mm)
Ilustraciones13, ilustraciones a página completa
Duración3h 17m
ISBN, libro electrónico979-8-90623-801-6
ISBN, audiolibro979-8-90623-802-3
ISBN, tapa blandatodavía sin asignar
IdiomaEspañol (es-ES)

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