After Sixty Guides Cesta
Dormir mejor después de los 60 — Una rutina serena de noche que avanza desde las luces bajas y un libro hasta un dormitorio confortable, con una persona mayor preparándose para dormir.
Libro 26 de la serie

Dormir mejor después de los 60

Una guía práctica sobre el insomnio, las rutinas, las siestas, la apnea del sueño y las noches de descanso

Su sueño no se ha roto: ha envejecido. Aquí está la diferencia, lo que de verdad ayuda y las señales que sí merecen una cita con el médico.

Tres maneras de tenerlo

  • Tapa blanda13,99 USDNot yet printable

    5.5 × 8.5 in, 130 páginas, enviado a su casa. ISBN todavía sin asignar

  • Libro electrónico4,99 USD

    EPUB, se lee en cualquier lector, móvil o tableta. ISBN 979-8-90623-797-2

  • Audiolibro9,99 USD

    Unas 2h 58m, narrado íntegro. ISBN 979-8-90623-798-9

Leer gratis el comienzo Precios y envío

Para qué sirve

Para personas mayores de 60 que se despiertan demasiado pronto, pasan demasiado rato despiertas o se levantan sin descansar, y quieren lenguaje llano, opciones prácticas y una idea clara de cuándo conviene que se lo miren.

Lo que no hace

No es asesoramiento médico y no lo sustituye. No indica dosis, no recomienda medicamentos ni suplementos para dormir, no fija objetivos de horas de sueño ni cifras clínicas, y no diagnostica trastornos del sueño. Todas esas decisiones se devuelven al médico de cabecera, al farmacéutico o a la unidad del sueño.

De qué trata esta guía

Hay una soledad muy concreta en estar despierto a las tres de la madrugada, haciendo cuentas de las horas que quedan y de lo áspero que va a resultar mañana.

Este libro existe para quitarle a esas horas casi todo el miedo. No con trucos ni con aparatos, sino contando por fin, con calma y sin condescendencia, qué le pasa al sueño con los años.

Aprenderá que buena parte de lo que parece un sueño roto no es daño, es cambio: el sueño se vuelve más ligero, el reloj interno se adelanta y despertarse una o dos veces se vuelve normal. Verá por qué la reacción al despertar hace mucho más daño que el despertar. Y descubrirá que la decisión más potente de todas es también la más aburrida: levantarse más o menos a la misma hora todos los días, fines de semana incluidos.

Diez capítulos recorren el cuaderno de sueño que sustituye el miedo por datos, el horario estable y la luz de la mañana, cómo devolverle a la cama su significado, la verdad sobre las siestas, la cafeína y el alcohol, el dolor y los viajes al baño, cómo pensar los medicamentos para dormir sin que nadie le recete nada, un plan sereno para las malas noches, la cabeza que no se calla, y la terapia cognitivo-conductual para el insomnio (TCC-I): el tratamiento que los especialistas suelen probar primero y que casi nadie ha oído nombrar.

Unas 30.000 palabras, con ilustraciones cálidas a lo largo del libro. Al final: un plan de 30 días con un paso pequeño al día; fichas de notas nocturnas, rutina de bajada y ventana de la preocupación; el plan para las noches difíciles para copiar en una tarjeta; guiones para la farmacia y para la consulta; una ficha del círculo de apoyo con los teléfonos de ayuda de España; una tarjeta de consulta rápida para el cajón; un glosario breve; y fuentes en lenguaje llano.

Ninguna dosis. Ningún somnífero recomendado. Ninguna promesa de ocho horas. Solo ayuda serena y práctica, y una raya muy clara entre lo que puede trabajar usted y lo que le corresponde a su médico.

Por dentro

Cada capítulo, con la frase con la que empieza.

Los capítulos

  1. Qué cambia y qué merece atenciónRafael se despertó a las 4:12, como casi todas las mañanas desde hacía casi un año.
  2. Su cuaderno de sueñoYolanda estaba segura de que apenas dormía.
  3. Un horario estableDe todos los cambios de este libro, este es el que más trabajo hace, y es casi aburrido de puro sencillo: levántese más o menos a la misma hora todos los días.
  4. La cama es para dormirGerardo había convertido su cama en un despacho, un cine y una cámara de preocupaciones, y luego se preguntaba por qué no podía dormir en ella.
  5. Siestas, cafeína y alcoholConcha se tomaba una copa de vino todas las noches, a veces dos, y llevaba treinta años haciéndolo.
  6. Dolor, viajes al baño y entornoAlgunas de las cosas que le despiertan no tienen nada que ver con los hábitos.
  7. Medicamentos y suplementos para dormirDejemos claro desde arriba qué es y qué no es este capítulo, porque es el único sitio del libro donde el límite importa más.
  8. Su plan para las noches difícilesTodo lo anterior iba de hacer más frecuentes las buenas noches.
  9. La preocupación, el desvelo y la cabeza de nochePara mucha gente, el cuerpo está dispuesto pero la cabeza no dimite.
  10. Cuándo puede ayudar la terapia cognitivo-conductual para el insomnioSi ha trabajado este libro, ha llevado un cuaderno, ha estabilizado su horario, ha protegido su cama, ha ordenado sus hábitos, ha hecho un plan para las malas noches, ha calmado la preocupación, y sigue peleando con su s

Y al final

  • Cuando se hace cuesta arriba: los obstáculos de verdad
  • Mitos comunes, corregidos con suavidad
  • Su plan de 30 días
  • Fichas, guiones y plantillas reutilizables
  • Tarjeta de consulta rápida
  • Un pequeño glosario
  • Fuentes y dónde leer más
  • Unas palabras para terminar

Los treinta días

Esto no es un curso y aquí no hay nota. Son treinta cosas pequeñas y concretas que probar, una al día, cada una realizable en unos minutos, cada una apoyándose calladamente en la anterior. Sáltese días con libertad. Repita las que le hayan ayudado. Si se cae del carro una semana, vuelva a empezar por el día al que había llegado. La única forma equivocada de usar esto es convertirlo en una cosa más por la que quedarse despierto preocupado.

  1. Escriba una frase en lo alto de una página nueva: mi sueño ha cambiado, y casi todo ese cambio es normal. Quédese un momento con ella antes de seguir.
  2. Empiece su cuaderno de sueño. Esta noche, apunte la cafeína después de comer, el alcohol y la siesta si la hubo. Por la mañana, añada sus estimaciones sobre la noche.
  3. Gire el reloj de la mesilla para que no le mire, o tape su resplandor, de modo que no pueda vigilarlo de noche. Fíjese en qué se siente al no saber la hora.
  4. Elija su hora de levantarse de verdad, la que su vida necesita, y escríbala donde la vea por la mañana. Ponga una alarma suave para ella.
  5. Dentro de la primera hora tras levantarse, póngase en su ventana más luminosa o salga fuera unos minutos con el café. Dele a su reloj su señal de la mañana.
  6. Mire su cama y haga la lista de todo lo que hace en ella aparte de dormir. Solo fíjese en la lista. Actuará sobre ella pronto.
  7. Lea el cuaderno de su semana a lo ancho, no hacia abajo. Busque una cosa que se alinee con sus peores noches. Rodéela con un círculo.
  8. Levántese dentro de la hora de su hora elegida, aunque sea día libre. Note el tirón de quedarse en la cama y sáltelo una vez, a propósito.
  9. Saque de la cama un hábito despierto —la lectura, la tableta, el crucigrama— y llévelo a una butaca. Prepare la butaca para que sea cómoda.
  10. Ponga hoy su hora tope de cafeína al principio de la tarde. Tome antes su último café o té, y después un descafeinado o una infusión si echa de menos el ritual.
  11. En la última hora antes de acostarse, apague las luces del techo y cambie a una lámpara. Dele a su tarde un cierre más tenue y más callado de lo habitual.
  12. Métase en la cama esta noche solo cuando tenga sueño de verdad —ojos pesados, cabeza que cabecea—, no porque lo diga el reloj. Espere a la señal auténtica.
  13. Si hoy echa siesta, ponga una alarma para que sea corta y hágala en la primera parte de la tarde. O sáltesela y vea cómo va esta noche.
  14. Mire hacia atrás la semana. ¿Qué cambio único le pareció que más ayudó? Siga con ese; ya es suyo.
  15. Haga una ventana de la preocupación de diez minutos a primera hora de la tarde. Escriba lo que le ronda, marque el paso siguiente junto a lo que tenga uno y cierre el cuaderno.
  16. Practique respiración lenta cinco minutos antes de acostarse: respire bajo, hacia la barriga, y haga la exhalación más larga que la inhalación. Hágalo para estar en calma, no para forzar el sueño.
  17. Escriba su plan de noches difíciles en una tarjeta y métala en el cajón de la mesilla. Ensáyelo una vez mentalmente mientras está tranquilo.
  18. Recorra a oscuras el camino de su cama al baño. Arregle el peligro más claro: ponga una luz de cortesía, quite una alfombra, despeje el suelo.
  19. Deje su dormitorio más fresco esta noche: una ventana entreabierta, una manta más ligera, la calefacción un punto más baja. Fíjese en si una habitación fresca le asienta.
  20. Pruebe la última hora antes de acostarse sin ninguna pantalla cerca de la cara. Lea algo soso en papel, o escuche algo tranquilo.
  21. Mire hacia atrás. Fíjese en si sus despertares, si los tiene, le resultan menos alarmantes ahora que tiene un plan. Esa calma es el progreso de verdad.
  22. Reúna en una bolsa todo lo que toma relacionado con el sueño: recetas, productos de farmacia sin receta y suplementos. Solo reunirlos; no cambie nada.
  23. Escriba las cuatro preguntas para el farmacéutico en una tarjeta y déjela con esa bolsa, lista para su próxima visita o para una llamada a la farmacia.
  24. Mueva su copa de la tarde, si la toma, a la hora de la cena, o sáltesela una noche, y mire mañana en el cuaderno la diferencia en su despertar de madrugada.
  25. Salga a la luz de la mañana y mueva además un poco el cuerpo hoy: un paseo, unos estiramientos. Las dos cosas ayudan a su reloj y a su sueño.
  26. Si esta semana tiene una mañana áspera, levántese igualmente a su hora habitual y mantenga su día. Practique no dar el día por perdido.
  27. Recupere un consuelo que había aparcado, por ejemplo leer un poco en la cama, y compruebe si su sueño lo aguanta ya. Suelte el libro a la primera señal de somnolencia.
  28. Lea de un tirón su mes entero de cuaderno. Rodee con un círculo los dos o tres hábitos que claramente se han ganado su sitio. Esos son los que se quedan.
  29. Si el sueño sigue siendo un machaqueo real pese a todo esto, escriba en una tarjeta el guion de la TCC-I para su médico. Asegúrese de que esa palabra se dice en voz alta en su próxima consulta.
  30. Escríbase un plan corto: los tres o cuatro hábitos que va a conservar, una línea sobre qué hará en una mala noche, y una condición que siempre le mandará al médico. Ponga en el calendario una revisión dentro de un mes. Ya está equipado.

Páginas de este libro

Páginas reales, al tamaño en que se imprimen. En la tapa blanda van en blanco y negro; la cubierta conserva el color.

Una persona mayor usa una tableta para convertir una pregunta práctica en una respuesta clara, con señales visuales sencillas de pregunta, ajuste y comprobación.
Una persona mayor usa una tableta para convertir una pregunta práctica en una respuesta clara, con señales visuales sencillas de pregunta, ajuste y comprobación.
Una progresión serena de treinta días en cuatro grupos semanales y dos días de repaso, con formas sencillas y sin texto legible.
Una progresión serena de treinta días en cuatro grupos semanales y dos días de repaso, con formas sencillas y sin texto legible.
Anillos concéntricos de apoyo —uno mismo, las personas de confianza, la comunidad y los profesionales— mostrados con personas y símbolos, sin palabras.
Anillos concéntricos de apoyo —uno mismo, las personas de confianza, la comunidad y los profesionales— mostrados con personas y símbolos, sin palabras.
Un camino de decisión de cuatro etapas mostrado como estaciones visuales por las que avanza con calma una persona mayor, sin palabras.
Un camino de decisión de cuatro etapas mostrado como estaciones visuales por las que avanza con calma una persona mayor, sin palabras.

Palabras que este libro aclara

Ritmo circadiano
su reloj interno, el ciclo de unas veinticuatro horas que decide cuándo tiene sueño y cuándo está despierto. La luz, sobre todo la de la mañana, es su señal principal.
Adelanto de fase
el desplazamiento habitual con la edad hacia un reloj más temprano: sueño antes por la tarde, despierto antes por la mañana. Normal en mucha gente, y manejable.
Presión de sueño
la acumulación del impulso de dormir cuanto más rato lleva uno despierto, como un apetito de dormir. Las siestas largas o tardías la descargan, que es por lo que pueden robarle a la noche.
Cuaderno de sueño
un registro diario y corto de su sueño, llevado una o dos semanas, que le enseña sus patrones reales en lugar de sus conjeturas asustadas sobre ellos.
Control de estímulos
la idea de mantener la cama fuertemente asociada al sueño usándola solo para dormir y levantándose cuando uno está despierto y frustrado, para que su cerebro aprenda que cama significa dormir.
Nicturia
despertarse por la noche para ir al baño. Común después de los 60, a veces manejable en casa, y digna de plantear a un médico si es frecuente o es nueva.
Apnea del sueño
un trastorno en el que la respiración se detiene repetidamente durante el sueño, a menudo con ronquidos fuertes, jadeos y somnolencia diurna. Motivo para ir al médico, no algo que autogestionar.
Piernas inquietas
un impulso incómodo de mover las piernas, normalmente por la tarde o la noche, que se alivia moviéndolas. Si le altera el sueño con regularidad, merece mencionarse a un médico.
Melatonina
un suplemento relacionado con la propia señal de horario de sueño del cuerpo. Puede tener un papel en algunos problemas de sueño, pero la dosis y el horario importan, así que es pregunta para su médico y no una conjetura a partir de una etiqueta.
TCC-I (terapia cognitivo-conductual para el insomnio)
un programa corto, estructurado y sin fármacos al que los especialistas del sueño suelen recurrir en primer lugar ante un insomnio de largo recorrido. Se pone en marcha con un profesional formado.
Unidad del sueño
el servicio hospitalario especializado en trastornos del sueño, al que se llega por derivación de su médico de cabecera, y donde se estudian cosas como la apnea o el insomnio persistente.

Las palabras que usar

Cópielas, imprímalas o guárdelas en una nota del móvil. Son suyas.

Las notas de cada noche

Por la tarde (un minuto):
¿Cafeína después de comer? ______ ¿Alcohol y a qué hora? ______ ¿Siesta y de cuánto? ______
Ánimo y cuerpo hoy, en una palabra: ______
> Por la mañana (dos minutos):
En la cama a las (aproximadamente): ______ Me dormí sobre las: ______
Cuántas veces me desperté y cuánto tiempo despierto en total (a ojo): ______
Me levanté ya del día a las: ______
Cómo de descansado, en una palabra: ______

Téngalas junto a la cama una o dos semanas, no más. Solo estimaciones, y nunca mire el reloj para rellenarlas.

Léalas a lo ancho, no hacia abajo, después de una semana. Va de caza del hábito que se alinea con sus peores noches.

La rutina de bajada

Una hora antes de acostarme, bajaré las luces y apagaré el resplandor del techo.
Haré esta cosa tranquila y aburrida para frenar: ______________________
Mantendré las pantallas lejos de la cara y, en su lugar: ______________________
Me meteré en la cama solo cuando tenga sueño de verdad, no solo cansancio.
Si estoy despierto y frustrado, me levantaré, mantendré la penumbra y lo soso, y volveré cuando tenga sueño.

Rellene la última hora de su tarde, en orden, para que se convierta en un camino conocido hacia la cama y no en un atropello.

La plantilla de la ventana de la preocupación

Las preocupaciones de hoy, volcadas en la página: ______________________
El paso siguiente junto a cada una que lo tenga, y cuándo: ______________________
Las preocupaciones sin acción, nombradas y dejadas en la página: ______________________
Frase de cierre para decirme a las dos de la madrugada: «Ya nos hemos reunido. Está escrito. No hay nada que hacer a esta hora».

Hágala a primera hora de la tarde, nunca en la cama.

El plan para las noches difíciles (cópielo en una tarjeta para el cajón)

Descansar tranquilo un rato; no pelear.
Si aparece la frustración, levantarme, mantener la penumbra y lo soso, y volver cuando tenga sueño.
Hacer la cosa tranquila que he elegido: ______________________
Decirme lo que es cierto: una noche áspera se sobrevive, y mi cuerpo recuperará el sueño.
Por la mañana, levantarme igualmente cerca de mi hora habitual.

Las preguntas para mi médico o mi farmacéutico

Esto es todo lo que tomo para dormir. ¿Alguno choca con otro o con el resto de mi medicación?
Dadas mi edad y mi salud, ¿hay alguno con el que deba tener cuidado?
¿Hay algo que funcione mejor como ayuda temporal que como costumbre nocturna, y cómo lo dejaría con seguridad?
¿Hay enfoques sin medicamentos que quisiera que probara antes o a la vez?
Extra, si el sueño lleva mucho siendo un machaqueo: «¿Me recomendaría la TCC-I, y puede orientarme sobre dónde se hace?»

Ficha del círculo de apoyo

No tiene que hacer nada de esto solo. Rellene un nombre o un sitio por anillo.

  • La persona que escucha (una pareja, un amigo o un familiar a quien pueda contarle una mala racha): ______________________
  • La ayuda práctica (alguien que le monte con usted el dormitorio, la luz de cortesía, la rutina): ______________________
  • El recurso de la comunidad (un centro de mayores o un hogar del pensionista, una clase, una charla en la biblioteca municipal, un grupo de apoyo): ______________________
  • El profesional (su médico de cabecera y su farmacéutico, para medicación, causas médicas, ronquidos y respiración, y para la derivación a la TCC-I o a una unidad del sueño): ______________________
  • La voz al otro lado del teléfono, gratis y a cualquier hora (Teléfono de la Esperanza, 717 003 717, 24 horas; Teléfono Dorado de Mensajeros de la Paz, 900 222 223, 24 horas, para personas mayores que solo quieren hablar con alguien; Línea 024, 24 horas, si aparecen pensamientos de hacerse daño; 112 si hay peligro inmediato): ______________________

Preguntas que conviene hacerse antes de comprar

¿Para quién es Dormir mejor después de los 60?
Para personas mayores de 60 que se despiertan demasiado pronto, pasan demasiado rato despiertas o se levantan sin descansar, y quieren lenguaje llano, opciones prácticas y una idea clara de cuándo conviene que se lo miren.
¿Qué es lo que no hace?
No es asesoramiento médico y no lo sustituye. No indica dosis, no recomienda medicamentos ni suplementos para dormir, no fija objetivos de horas de sueño ni cifras clínicas, y no diagnostica trastornos del sueño. Todas esas decisiones se devuelven al médico de cabecera, al farmacéutico o a la unidad del sueño.
¿Cuánto ocupa?
Unas 27,800 palabras en 10 capítulos, con 13 ilustraciones a página completa. En tapa blanda son unas 130 páginas. El audiolibro dura unas 2h 58m.
¿Puedo leer un trozo antes?
Sí. El prólogo y la introducción entera están en esta web, gratis y sin registrarse.
¿En qué idiomas está?
Los libros existen en cinco: inglés, alemán, español, francés y neerlandés, cada edición localizada de verdad: sus propias ilustraciones con los rótulos dibujados en ese idioma, y las instituciones de su país citadas en el texto. Esta tienda puede venderle hoy el inglés y el español; los otros tres son libros terminados a la espera de su papeleo.
¿Qué incluye el conjunto completo?
Las treinta guías impresas, en una caja, y además el libro electrónico y el audiolibro de todas ellas sin coste adicional.

Lectura gratuita

Qué hay dentro, capítulo a capítulo

Los 10 capítulos: con qué empieza cada uno, qué preguntas responde y la pequeña cosa que hacer al terminarlo. En el libro son unas 27,800 palabras.

Todos los capítulos

Adónde le manda después

Las fuentes del propio libro, aquí íntegras.

La orientación sobre el sueño, y muy especialmente lo concreto de los trastornos del sueño, los medicamentos y el tratamiento del insomnio, se actualiza según cambian la investigación y las recomendaciones. Trate cualquier cosa sensible a la fecha o de carácter médico como algo que confirmar en la fuente, y lleve las decisiones personales a su propio profesional. Estos son puntos de partida fiables y en lenguaje llano:

  • Su médico de cabecera y su farmacéutico. Para cualquier cosa sobre medicamentos, suplementos, ronquidos y respiración, despertares nocturnos frecuentes o una derivación a la TCC-I o a una unidad del sueño, son la primera y mejor fuente, porque le conocen a usted.
  • Su centro de salud y el portal del servicio de salud de su comunidad autónoma, junto con el Ministerio de Sanidad, para explicaciones en lenguaje claro sobre el sueño, el envejecimiento y problemas concretos como la apnea y el insomnio, y para saber cómo funciona la atención en su zona.
  • Las sociedades científicas dedicadas a la medicina del sueño y las asociaciones de pacientes, que publican material accesible y revisado para el público. La Plataforma de Organizaciones de Pacientes reúne a las asociaciones de personas con enfermedades crónicas y ayuda a encontrar la que corresponde a lo suyo.
  • Los registros públicos de profesionales colegiados, como el directorio Busco Psicólogo del Consejo General de la Psicología de España, para comprobar que quien vaya a atenderle está titulado y colegiado antes de pagar nada.
  • La biblioteca pública de su municipio y el centro de mayores u hogar del pensionista de su barrio, que organizan charlas y pueden orientarle hacia recursos de salud fiables cerca de casa.
  • Una unidad del sueño, si su médico le deriva, para valorar ronquidos, pausas respiratorias o un insomnio persistente.

Cuando lea cualquier cosa sobre su salud, prefiera las fuentes revisadas por profesionales, honradas sobre sus propios límites y claras en que el consejo individual corresponde a su médico. Desconfíe de todo lo que venda un aparato milagroso, una cura definitiva para el insomnio o una puntuación de sueño que prometa explicarle la noche entera.

Una nota sobre la revisión

Como este libro toca la apnea del sueño, la medicación, los suplementos y el tratamiento del insomnio, su orientación sobre esos puntos está escrita para ser revisada por un profesional de la medicina del sueño, y lo concreto debe contrastarse con las fuentes médicas vigentes cerca del momento en que usted actúe. En esta edición española, además, deben verificarse antes de publicar todos los teléfonos y organismos citados, y anotarse la fecha de comprobación. Nada de lo que hay aquí le diagnostica ni le dice qué medicamento tomar ni cuánto; esas decisiones corresponden a un profesional cualificado que conozca su historia completa. Los hábitos duraderos de este libro, los que hablan de luz, de horarios, de preocupación y de rutina, están hechos para envejecer bien. Lo médico concreto le toca a su profesional confirmarlo y aplicarlo a usted.


Este libro en otros idiomas

In English

Los detalles

SerieGuías prácticas para la vida después de los 60, libro 26 de la serie
SelloThe Greenlight Guides Editorial Team
Longitud27,800 palabras, 10 capítulos
Extensiónunas 130 páginas (estimadas a partir del manuscrito, no de una prueba de imprenta)
Formato5.5 × 8.5 in (140 × 216 mm)
Ilustraciones13, ilustraciones a página completa
Duración2h 58m
ISBN, libro electrónico979-8-90623-797-2
ISBN, audiolibro979-8-90623-798-9
ISBN, tapa blandatodavía sin asignar
IdiomaEspañol (es-ES)

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