After Sixty Guides Cesta
Ponga su vida en orden — Una mesa de cocina ordenada con una carpeta de anillas, carpetillas etiquetadas sin texto legible, unas llaves, un teléfono y la información de emergencia dispuesta con calma.
Libro 12 de la serie

Ponga su vida en orden

Una guía serena sobre documentos, contraseñas, seguros, voluntades y la información que su familia puede necesitar

Una página cada vez, deje sus asuntos localizables por las personas que algún día tendrían que encontrarlos.

Tres maneras de tenerlo

  • Tapa blanda13,99 USDNot yet printable

    5.5 × 8.5 in, 134 páginas, enviado a su casa. ISBN todavía sin asignar

  • Libro electrónico4,99 USD

    EPUB, se lee en cualquier lector, móvil o tableta. ISBN 979-8-90623-769-9

  • Audiolibro9,99 USD

    Unas 3h 07m, narrado íntegro. ISBN 979-8-90623-770-5

Leer gratis el comienzo Precios y envío

Para qué sirve

Para personas mayores de 60 que llevan tiempo queriendo dejar por escrito dónde está todo y quieren una forma serena de hacerlo por fin, sin sustos, sin gastar una fortuna y sin dedicarle un fin de semana entero.

Lo que no hace

No es asesoramiento jurídico, fiscal ni de seguros, no da reglas de herencia, ni plazos, ni tipos, ni umbrales, y no sustituye a un notario, a un abogado colegiado, a un profesional del seguro ni a su médico. Para todo lo concreto remite a un profesional que ejerza en España.

De qué trata esta guía

Hay un cajón que existe en muchísimas casas. Llaves que ya no abren nada, cargadores de móviles que dejó de tener y, en el fondo, el único papel que de verdad necesita, que es justo el que nunca aparece. Ese cajón es un pequeño monumento a una verdad más grande: casi todos llevamos el mapa de nuestros propios asuntos guardado, íntegro, dentro de la cabeza.

Este libro trata de lo que pasa el día en que usted no está al mando. Un ingreso que se alarga, una temporada de memoria nublada o, mucho más adelante, el final. La pregunta en todos esos momentos es la misma, y no es morbosa, es práctica: alguien que le quiere, ¿sabría encontrar lo que necesita y sabría qué quería usted?

Diez capítulos van rincón por rincón. El mapa de una página que dice qué existe y dónde está. Los papeles de identidad y los documentos jurídicos —testamento, poder notarial, instrucciones previas— explicados en lenguaje llano y siempre remitidos a un notario o a un abogado colegiado para lo concreto. El dinero: qué entra, qué sale y la comprobación de beneficiarios que tanta gente descubre demasiado tarde. Los seguros y los bienes. La información médica y las voluntades, y la conversación que las protege mejor que ningún documento. Las contraseñas y la vida digital sin sustos. La carpeta de continuidad doméstica que cualquiera podría seguir. Cómo compartirla sin abrir heridas. Cómo estar localizable en una urgencia y reservado el resto del tiempo. Y la revisión anual que evita que todo el buen trabajo se quede rancio.

Unas 31.000 palabras, con ilustraciones cálidas a lo largo del libro. Al final: un plan de 30 días con una tarea pequeña al día; fichas y plantillas reutilizables; guiones para las conversaciones difíciles, la de pedirle a alguien que sea su representante, la de contarle a la familia una decisión que puede escocer, la de llamar para actualizar un beneficiario; una ficha del círculo de apoyo; una tarjeta de consulta rápida para el cajón; un glosario breve; y los números y organismos españoles que conviene tener a mano.

Nada urgente en el sentido inquietante de la palabra. Ninguna prisa. Solo el orden que convierte una tarea temida en unas cuantas tardes tranquilas.

Por dentro

Cada capítulo, con la frase con la que empieza.

Los capítulos

  1. El mapa de la información esencialDolores Prieto condujo un autobús urbano durante treinta y un años, y le dirá que el secreto del oficio era el mismo cada mañana: no se aprende uno la ruta de memoria, se lleva el plano.
  2. Identidad y documentos jurídicosLa llamada que Nadia Amrani recuerda venía de un hospital, era por su marido, y lo primero que le preguntaron fue si estaba autorizada para tomar decisiones por él.
  3. Dinero, recibos y compromisos que siguen corriendoVicente Lorenzo, setenta y ocho años, no es un hombre complicado, y sería el primero en decirle que su dinero tampoco lo es.
  4. Seguros y bienesYolanda Quintero sigue trabajando a los sesenta y tres, en parte porque le gusta y en parte porque llegó a España a los cuarenta con dos maletas y la determinación de no volver a verse desprevenida nunca más.
  5. Información médica y voluntadesSerafín Duarte tiene ochenta años y, en sus propias palabras, «un cuerpo que genera mucho papeleo».
  6. Contraseñas y vida digitalElena Bustos, sesenta y nueve años, creía tener esto resuelto.
  7. La carpeta de continuidad domésticaAgustín Sanchís, setenta y cuatro años, al que todo el mundo llama Agus, se pasó la vida siendo el hombre que mantenía la fábrica en marcha, y piensa en su casa igual que pensaba en la fábrica: necesita un manual de oper
  8. Revisar, compartir y mantenerCarmen Faraldo, sesenta y siete años, tiene lo que ella llama «una familia moderna»: dos hijos de su primer matrimonio, un hijastro del segundo, un exmarido que sigue en escena por los nietos y un marido actual cuyos hijos viven en la otra punta del país.
  9. Acceso de emergencia sin sacrificar la intimidadTeodoro Salas, setenta y dos años, vive solo porque quiere y está muy a gusto así.
  10. Una revisión anual de la administración de su vidaJuana Espín, setenta y seis años, tiene huerto, y le dirá que ahí está todo el secreto de mantener los asuntos en orden: «Nadie planta un huerto una vez y se va esperando que dentro de cinco años esté bonito.

Y al final

  • Cuando se hace cuesta arriba: los obstáculos de verdad
  • Mitos comunes, corregidos con cariño
  • Su plan de 30 días
  • Fichas, guiones y plantillas reutilizables
  • Tarjeta de consulta rápida
  • Un pequeño glosario
  • Fuentes y lecturas recomendadas
  • Unas palabras de despedida
  • Sobre la serie
  • Sobre el autor

Los treinta días

Aquí está el libro entero convertido en una acción pequeña al día. Cada día le pide un documento, una decisión o una conversación corta, nada que necesite un fin de semana libre ni un profesional esperando. Casi todos los días llevan de quince a treinta minutos. Algunos, cinco.

  1. Consiga una carpeta o una caja y etiquétela «Casa». No meta nada todavía. Ya ha hecho la casa.
  2. En un folio, escriba los seis encabezados del mapa —Personas, Dinero, Jurídico, Seguros y bienes, Salud, Digital— y rellene solo lo que sepa de memoria. Quince minutos, sin consultar nada.
  3. Bajo «Personas», termine la lista de contactos: familia a la que llamar, su médico de cabecera, cualquiera que ya le ayude con algo. Añada los teléfonos.
  4. Anote su dirección de correo electrónico principal y conteste con sinceridad a una pregunta en el margen: si hoy perdiera la contraseña, ¿sabría cómo volver a entrar? Si no, márquelo para arreglarlo.
  5. Haga la comprobación jurídica de cuatro filas: papeles de identidad, poder notarial, representante para decisiones sanitarias, testamento. Al lado de cada uno escriba «lo tengo», «no lo tengo» o «no estoy seguro». No arregle nada; solo ponga la verdad sobre el papel.
  6. Localice sus documentos de identidad —DNI o NIE, pasaporte, certificado de nacimiento, libro de familia si lo tiene— y anote dónde vive cada original. Junte en un sitio sensato los que estén peligrosamente desperdigados.
  7. Descanso y vistazo. Relea su mapa hasta aquí. Fíjese en lo que ya está más claro que hace una semana. Añada las líneas que se le ocurran. Este es un día de repaso; disfrútelo.
  8. Liste sus fuentes de ingresos, la parte de «Entra», con el origen y la fecha aproximada en que llega cada uno. Para la mayoría es una lista corta y rápida.
  9. Empiece la parte de «Sale»: escriba sus recibos recurrentes imprescindibles —vivienda, suministros, seguros, impuestos, préstamos— y anote al lado cómo se paga cada uno: domiciliado, tarjeta o papel.
  10. A la caza de los cargos automáticos pequeños. Mire un extracto reciente del banco o de la tarjeta y liste cada suscripción y cada recibo periódico. Cancele uno que no use. Pequeño, satisfactorio y a menudo ahorra dinero de verdad.
  11. Haga su mapa de cuentas: qué banco, qué plan de pensiones, más o menos dónde vive cada cosa. Solo nombres y ubicaciones, ningún número en esta página.
  12. La gorda, en versión suave: liste cuáles de sus productos pueden llevar designación de beneficiario —plan de pensiones, seguro de vida, productos de ahorro—. Solo listarlos. Los nombres los comprobará el día 20.
  13. Empiece la tabla de inventario de seguros —Tipo, Compañía, Número de póliza, Contacto— y rellene todas las pólizas que pueda nombrar de memoria.
  14. Segundo día de repaso. Recorra su carpeta. A las dos semanas seguramente tiene un mapa, una imagen del dinero y el comienzo de una lista de seguros. Fíjese en cómo ha menguado el montón. Descanse.
  15. Termine la tabla de seguros reuniendo los números de póliza que dejó en blanco; mire en el cajón donde cae el correo y en los papeles de cualquier empleo anterior.
  16. Haga la lista de bienes: inmuebles, vehículos y cualquier objeto genuinamente valioso o con significado, con una nota de dónde está la prueba de propiedad.
  17. Añada la columna de «notas» a su lista de bienes: a quién está prometido un objeto con significado, cualquier copropiedad, cualquier préstamo pendiente. Corte de raíz un malentendido futuro con una frase.
  18. Construya el resumen médico de una página: problemas de salud, medicación y dosis, alergias, médicos, farmacia, dispositivos. Póngale la fecha arriba.
  19. Deje una copia de la página médica donde alguien que entre a ayudar la vea —la puerta de la nevera es lo tradicional— y otra en el bolso o la cartera, junto a la tarjeta sanitaria. Esta le ayuda ya en la próxima consulta.
  20. Día del beneficiario. Coja el teléfono o entre en la web y compruebe quién figura designado en su producto más importante, normalmente un seguro de vida o un plan de pensiones. Confirme que sigue siendo quien usted elegiría. Corríjalo o anótelo, según haga falta.
  21. Piense en su representante para decisiones sanitarias: ¿a quién querría hablando por usted si usted no pudiera? Escriba el nombre. Se lo pedirá el día 25.
  22. Elija un gestor de contraseñas, con ayuda si le apetece, y configúrelo con una contraseña maestra fuerte. Si este es su muro, pida cita esta semana con quien pueda ayudarle y use el día de hoy para concertarla.
  23. Meta sus cinco cuentas más importantes en el gestor, el correo la primera, y asegúrese de que cada una tiene una contraseña fuerte y distinta y un método de recuperación que usted controle de verdad.
  24. Escriba su contraseña maestra una sola vez, en papel, ciérrela en un sobre fechado y decida dónde va a vivir con seguridad. Anote en su carpeta que existe un gestor de contraseñas.
  25. Tenga la conversación con su representante. Pregúntele a la persona del día 21 si estaría dispuesta y cuéntele, con palabras llanas, qué le importa a usted. Es más corta y más ligera de lo que el temor prometía.
  26. Monte el armazón de la carpeta: consiga separadores, haga las pestañas y escriba un primer borrador de la página de «empiece aquí», la dirigida a alguien nervioso que no conoce sus asuntos.
  27. Archive en las pestañas lo que ya ha hecho. Donde una sección no esté lista, meta una hoja diciendo qué falta. Los huecos se convierten en una lista corta de tareas.
  28. Cuéntele tres cosas a una persona de confianza: que su carpeta existe, más o menos dónde está y cómo se podría llegar a las partes protegidas en una emergencia real. Conecte la pila al detector de humo.
  29. Ordene su información en los tres niveles de acceso —abierto y rápido, de confianza y bajo llave, el más hondo y sellado— y ajuste lo que esté protegido de más o de menos.
  30. Fije su ancla de revisión anual —un cumpleaños, una estación— y escríbala al principio de su carpeta junto con los acontecimientos que deberían disparar una revisión anticipada. Y entonces cierre la carpeta y fíjese: está hecho, y está construido para seguir hecho. Bien hecho. De verdad.

Páginas de este libro

Páginas reales, al tamaño en que se imprimen. En la tapa blanda van en blanco y negro; la cubierta conserva el color.

Una persona mayor configura un gestor de contraseñas seguro y un plan de recuperación con alguien de confianza, sin credenciales legibles.
Una persona mayor configura un gestor de contraseñas seguro y un plan de recuperación con alguien de confianza, sin credenciales legibles.
Una progresión serena de treinta días en cuatro grupos semanales y dos días de repaso, con formas sencillas y sin texto legible.
Una progresión serena de treinta días en cuatro grupos semanales y dos días de repaso, con formas sencillas y sin texto legible.
Círculos concéntricos de apoyo —usted, sus personas de confianza, la comunidad y los profesionales— mostrados con personas y símbolos, sin palabras.
Círculos concéntricos de apoyo —usted, sus personas de confianza, la comunidad y los profesionales— mostrados con personas y símbolos, sin palabras.
Un recorrido de decisión en cuatro etapas, mostrado como estaciones visuales por las que avanza con calma una persona mayor, sin palabras.
Un recorrido de decisión en cuatro etapas, mostrado como estaciones visuales por las que avanza con calma una persona mayor, sin palabras.

Palabras que este libro aclara

Albacea
La persona designada en un testamento para que se cumplan sus instrucciones: reunir lo que usted tenía, atender las deudas y repartir el resto. Recibe nombres distintos en sitios distintos, y sus facultades exactas dependen de lo que diga el testamento y la ley aplicable. Es más una tarea administrativa que un honor, y es un trabajo de verdad.
Beneficiario
La persona u organización designada para recibir dinero directamente de un producto concreto, como un seguro de vida o un plan de pensiones. Quien figura designado suele cobrar con independencia de lo que diga su testamento, y por eso importa tanto mantener estas designaciones al día.
Carpeta de continuidad
El nombre que este libro da a un único sitio ordenado, en papel o en parte digital, que permite a una persona de confianza mantener su casa en marcha o cerrarla con suavidad. A veces se llama el archivo del «cuando yo no esté», aunque resulta igual de útil durante un ingreso hospitalario o una ausencia larga.
Documento de instrucciones previas
El documento en el que usted deja recogida su voluntad sobre la atención médica para un momento en el que no pueda expresarla. Suele incluir la designación de un representante y sus preferencias sobre los tratamientos. El nombre exacto, la forma de otorgarlo y el registro varían entre comunidades autónomas.
Gestor de contraseñas
Un único programa bien protegido que guarda todas sus demás contraseñas, de modo que solo necesita recordar una contraseña maestra fuerte. Los profesionales de la seguridad lo recomiendan como mucho más seguro que reutilizar contraseñas o tenerlas en un papel junto al teléfono.
Herencia
Todo lo que usted tiene y todo lo que debe en el momento de fallecer, considerado en conjunto. Tener una herencia no significa ser rico; casi todo el mundo deja una, por modesta que sea.
Método de recuperación
La forma de demostrar que es usted y volver a entrar en una cuenta de internet cuando la contraseña sola no basta: normalmente un código enviado al móvil o al correo, o un código de respaldo guardado. Mantenerlo al día es lo que evita quedarse fuera de sus propias cuentas.
Persona de confianza con deber de lealtad
Una persona u organización con la obligación legal de actuar en interés de usted y no en el suyo propio. Algunos profesionales pueden desempeñar, cobrando, el papel de confianza que en otras familias hace un pariente, cuando no hay ningún familiar adecuado disponible.
Poder notarial
El documento en el que usted autoriza a alguien a actuar por usted en asuntos económicos o jurídicos. Los hay de distintos tipos: unos surten efecto desde que se firman, otros están pensados precisamente para cuando usted no pueda decidir, y el alcance se redacta a medida. Cuál le conviene es pregunta para un notario donde usted vive.
Representante para decisiones sanitarias
La persona autorizada para tomar decisiones médicas por usted si usted no puede. En España se designa habitualmente dentro del documento de instrucciones previas, y el nombre concreto de la figura cambia según la comunidad autónoma.
Sucesión
La tramitación de una herencia tras un fallecimiento: acreditar quiénes son los herederos, atender las deudas y repartir lo que quede. Puede ser más lenta y más cara sin una buena preparación, y los detalles difieren notablemente según el lugar y el caso.
Testamento vital
Nombre coloquial que mucha gente da al documento de instrucciones previas o a la parte de este que recoge las preferencias de tratamiento. Véase «documento de instrucciones previas»; la terminología y el peso jurídico varían según el lugar.
Trust (fideicomiso anglosajón)
Figura del derecho anglosajón en la que unos bienes se mantienen y administran bajo condiciones concretas, a menudo para transmitirlos al margen de la sucesión ordinaria. No existe como tal en el derecho español, aunque sí hay figuras propias que persiguen fines parecidos. Si ha leído sobre esto en material extranjero, no lo traslade a su caso: pregúntele a un notario o a un abogado qué instrumentos existen aquí.
Verificación en dos pasos
Una medida de seguridad que exige una segunda prueba de identidad además de la contraseña. Es buena protección, y es la razón por la que los métodos de recuperación deben mantenerse al día.
Voluntades anticipadas
Otro de los nombres del documento de instrucciones previas, usado sobre todo en algunas comunidades autónomas. Véase «documento de instrucciones previas».

Las palabras que usar

Cópielas, imprímalas o guárdelas en una nota del móvil. Son suyas.

Ficha de inventario de documentos

Este es el corazón del libro entero: un lugar que registra qué tiene y dónde está, sin contener los secretos. Copie las columnas de abajo y haga una fila por cada elemento. Guárdela al principio de su carpeta y recuerde la regla de oro: esta página anota el dónde, nunca los números de cuenta ni las contraseñas.

| Documento | ¿Lo tengo? | ¿Dónde está guardado? | Quién tiene copia / a quién llamar | Última comprobación | |---|---|---|---|---|

Filas sugeridas para ir trabajando; añada o quite según su vida:

  • Certificado de nacimiento
  • Pasaporte
  • DNI o NIE
  • Libro de familia
  • Certificado de matrimonio / sentencia de divorcio / certificado de defunción de la pareja
  • Papeles de nacionalidad o residencia
  • Testamento
  • Poder notarial (asuntos económicos)
  • Designación de representante para decisiones sanitarias
  • Documento de instrucciones previas
  • Escritura de la vivienda o contrato de alquiler
  • Permiso de circulación y ficha técnica del vehículo
  • Mapa de cuentas bancarias (qué bancos, no los números)
  • Papeles del plan de pensiones o del plan de empresa
  • Póliza de seguro de vida
  • Póliza del hogar
  • Póliza del vehículo
  • Cobertura sanitaria (tarjeta sanitaria y, si lo hay, seguro privado)
  • Resumen médico de una página
  • Gestor de contraseñas (¿existe? ¿cómo se llega a la contraseña maestra?)
  • Documentación fiscal (últimos años)
  • Caja fuerte o caja de seguridad (dónde está y cómo se ha organizado el acceso)

Cuando la casilla de «¿dónde está guardado?» esté en blanco o diga «no estoy seguro», eso no es un fracaso: es su siguiente tarea, identificada sin ruido. Rellene la hoja a lo largo de varios días, no de varios minutos.

La página de «empiece aquí»

Si estás leyendo esto, ha pasado algo y estás echando una mano. Gracias, y respira: todo lo que necesitas está aquí y está ordenado.
> Primera llamada: [nombre y teléfono de su persona de máxima confianza].
> Esta carpeta está organizada por pestañas. Las secciones más urgentes son Salud (por si hay hospital) y Dinero (para que no se caigan los recibos automáticos importantes).
> Las partes protegidas —las contraseñas y la caja fuerte digital— no están sueltas en esta carpeta. Puede llegar a ellas [nombre de la persona] a través de [el sobre cerrado de la caja fuerte / mi abogado / el arreglo acordado].
> Ve a tu ritmo. Aquí no hay ninguna trampa, y nada es más urgente que tu propia calma. Preparé esto para que a ti te resultara más fácil. Ese era todo el objetivo.

Esta hoja va al principio del todo de su carpeta, escrita para una persona nerviosa, ajena a sus asuntos y que intenta ayudar. Copie este marco y hágalo suyo:

Guion: pedirle a alguien que sea su representante

«Estoy poniendo unas cuantas cosas en orden y quería pedirte algo. Si alguna vez estuviera muy enfermo y no pudiera hablar por mí mismo, querría que fueras tú quien decidiera por mí. Para mí importa que seas tú, porque me fío de tu criterio. ¿Estarías dispuesto? ¿Y puedo contarte un poco qué querría, para que no tengas que adivinar?»

Dicho con un café delante, no en una crisis. Ajústelo a su manera de hablar:

Y después diga, con claridad, qué sería para usted un buen desenlace y qué es lo que más temería, y termine con la frase que más importa: «Si la situación no se parece a nada de lo que hemos hablado, confío en que decidas tú. No voy a estar cuestionándote». Ese permiso le quita un peso enorme de encima a la persona que designa.

Guion: contarle a la familia una decisión difícil

«Quiero que una de mis decisiones me la oigas a mí y no a un abogado más adelante. Le he pedido a [nombre] que se ocupe de la parte práctica de mi herencia. No va de a quién quiero más; va de quién vive cerca y se maneja bien con este tipo de papeleo, y sinceramente es más carga que honor. Quería que lo supieras ya, para que no sea un golpe después, y para que si te remueve algo podamos hablarlo aquí, en esta mesa, mientras estoy yo para explicarlo.»

Cuando haya elegido algo que puede escocer —un hijo como albacea, un reparto desigual—, use la prevención de la sorpresa, no la persuasión:

Y entonces pare y escuche. No busca que estén de acuerdo. Busca quitar la sorpresa que convierte una decisión en una herida.

Guion: llamar para actualizar un beneficiario

«Buenos días. Quería revisar y actualizar el beneficiario de mi póliza. ¿Me puede decir quién figura ahora y ayudarme a cambiarlo? También querría saber si el cambio surte efecto de inmediato y si me van a enviar una confirmación por escrito.»

Corto y práctico, para la llamada que la gente teme y termina con alivio:

Pida esa confirmación por escrito siempre, y archívela. Un cambio de beneficiario que no puede demostrar es un cambio de beneficiario en el que no puede confiar.

Guion: pedir ayuda con la parte digital

«Hay una parte de todo esto de organizarme con la que me gustaría que me echaras una mano. Quiero montar un gestor de contraseñas y asegurarme de que podría volver a entrar en mis cuentas importantes si perdiera el móvil. Es una hora de trabajo, y prefiero hacerlo una vez y bien, con alguien que sepa, que pelearme yo solo. ¿Te sentarías conmigo mientras lo configuro? Quiero ser yo quien lo lleve después; solo necesito ayuda para arrancar.»

Para cuando el capítulo de internet sea su muro; dicho a una persona de confianza que se maneje con la tecnología:

Pedir ayuda no es fracasar. Es el mismo buen criterio que le lleva a llamar a un electricista para la instalación.

Ficha del círculo de apoyo

Poner sus asuntos en orden no es un acto en solitario, ni siquiera para los más independientes, y esta ficha le ayuda a ver, en una página, quién está a su alrededor y para qué. Dibuje cuatro anillos, uno dentro de otro, y coloque nombres en cada uno.

El centro: usted. Su información, su voluntad, su autoridad. Todo irradia desde aquí, y nada pasa por encima de su criterio mientras usted pueda ejercerlo.

El primer anillo: sus pocas personas de confianza. La una, dos o tres personas que darían el paso primero: su representante, su albacea, quien guarda la llave y sabe dónde están las cosas. Escriba sus nombres y, al lado de cada uno, el papel que tiene y qué sabe. Si un papel del anillo está vacío —un representante que no ha nombrado, un guardián de la llave que no ha elegido—, ese hueco es una de sus decisiones pendientes más importantes.

El segundo anillo: su círculo amplio. Familia y amigos a los que se avisaría o que se implicarían, pero que no son los primeros en llegar: los parientes a los que llamar, la vecina que tiene una llave, la amiga que conoce su voluntad. Aportan respaldo y continuidad.

El tercer anillo: sus profesionales y recursos. Su notario o abogado, su corredor de seguros, su médico de cabecera, su contacto en el banco, y recursos comunitarios como el centro de mayores de su barrio, el servicio de orientación jurídica del Colegio de Abogados de su provincia, los servicios sociales de su ayuntamiento o su parroquia o comunidad. Son las personas y organizaciones a las que deriva las preguntas especializadas, esas para las que este libro no deja de decirle que consulte según su situación y su lugar.

Rellene todos los anillos que pueda. Saltarán dos cosas a la vista: los papeles que ha dejado sin cubrir, que se convierten en sus prioridades, y, para muchos lectores, el recordatorio tranquilizador de que a su alrededor hay más apoyo del que sugería una tarea de aspecto tan solitario. Si los anillos interiores le parecen flacos, esa es exactamente la señal para plantearse un profesional en los papeles de confianza: un abogado o un despacho pueden ocupar el primer anillo de quien lo necesite. Nadie tiene que hacer esto solo, y esta página lo demuestra sobre el papel.


Preguntas que conviene hacerse antes de comprar

¿Para quién es Ponga su vida en orden?
Para personas mayores de 60 que llevan tiempo queriendo dejar por escrito dónde está todo y quieren una forma serena de hacerlo por fin, sin sustos, sin gastar una fortuna y sin dedicarle un fin de semana entero.
¿Qué es lo que no hace?
No es asesoramiento jurídico, fiscal ni de seguros, no da reglas de herencia, ni plazos, ni tipos, ni umbrales, y no sustituye a un notario, a un abogado colegiado, a un profesional del seguro ni a su médico. Para todo lo concreto remite a un profesional que ejerza en España.
¿Cuánto ocupa?
Unas 29,000 palabras en 10 capítulos, con 13 ilustraciones a página completa. En tapa blanda son unas 134 páginas. El audiolibro dura unas 3h 07m.
¿Puedo leer un trozo antes?
Sí. El prólogo y la introducción entera están en esta web, gratis y sin registrarse.
¿En qué idiomas está?
Los libros existen en cinco: inglés, alemán, español, francés y neerlandés, cada edición localizada de verdad: sus propias ilustraciones con los rótulos dibujados en ese idioma, y las instituciones de su país citadas en el texto. Esta tienda puede venderle hoy el inglés y el español; los otros tres son libros terminados a la espera de su papeleo.
¿Qué incluye el conjunto completo?
Las treinta guías impresas, en una caja, y además el libro electrónico y el audiolibro de todas ellas sin coste adicional.

Lectura gratuita

Qué hay dentro, capítulo a capítulo

Los 10 capítulos: con qué empieza cada uno, qué preguntas responde y la pequeña cosa que hacer al terminarlo. En el libro son unas 29,000 palabras.

Todos los capítulos

Adónde le manda después

Las fuentes del propio libro, aquí íntegras.

Este libro le da principios duraderos y costumbres prácticas, no la ley concreta, las cifras ni las recomendaciones de productos que cambian según el lugar y con el tiempo. Es una elección deliberada, y condiciona cómo pensar en las fuentes.

Para cualquier cosa concreta de su situación, acuda a fuentes primarias, locales y actuales, antes que a cualquier libro general, este incluido:

  • Un notario o un abogado colegiado especializado en herencias donde usted vive, para el testamento, los poderes, las instrucciones previas y cómo encajan con la ley que se le aplica. Es, con diferencia, la fuente más valiosa para el núcleo jurídico de este libro.
  • Un profesional del seguro, para saber qué cubren de verdad sus pólizas, cómo funcionan las designaciones de beneficiario y si su cobertura encaja con su vida.
  • Sus propios médicos, para la información médica y para que su documento de instrucciones previas sea médicamente sensato. Su médico de cabecera del centro de salud es la puerta de entrada.
  • Una fuente fiable centrada en seguridad, o alguien de confianza que sepa de tecnología, para montar el gestor de contraseñas y el plan de recuperación sin sustos. Para dudas sobre estafas y fraude digital, la línea 017 de INCIBE es gratuita y atiende de 8:00 a 23:00 todos los días.
  • Las oficinas públicas que le correspondan: su ayuntamiento, el registro civil, la administración de su comunidad autónoma. Son las que tienen las reglas y los impresos vigentes, que son los únicos que cuentan.
  • Recursos comunitarios y sin ánimo de lucro: el servicio de orientación jurídica y la justicia gratuita del Colegio de Abogados de su provincia, los servicios sociales de atención primaria de su ayuntamiento, los centros de mayores de su municipio y organizaciones de consumidores como la OCU. Para entender el sistema de dependencia y los servicios estatales para personas mayores, el Imserso informa en el 912 667 713, de lunes a viernes de 9:00 a 18:00; la valoración y los servicios los prestan luego su comunidad autónoma y su ayuntamiento.

Los libros y las guías generales, incluido este, se aprovechan mejor para entender las ideas, preparar las preguntas y ordenar el pensamiento antes de consultar esas fuentes primarias. Nunca deberían ser la última palabra en un asunto jurídico, fiscal, de seguros o médico concreto.

Una nota sobre la revisión. Como este asunto toca a la vez el derecho, el dinero, la voluntad médica y la seguridad en internet, el material se preparó con la aportación de un abogado especializado en herencias, un profesional del seguro y alguien que trabaja en seguridad digital cotidiana, y las advertencias del libro reflejan esa revisión. Aun así, las leyes y las reglas difieren de un territorio a otro y cambian con el tiempo, y ningún libro puede tener en cuenta sus circunstancias particulares. En esta edición española nada sustituye a la revisión de un profesional que ejerza en España, y los detalles sensibles al momento —requisitos vigentes, impresos, plazos— deben comprobarse cerca de la fecha en que vaya a actuar, con un profesional cualificado. Compruebe también, cuando vaya a usarlos, que los teléfonos y organismos citados en estas páginas siguen vigentes. Y allí donde este libro parezca contradecir lo que le diga ese profesional sobre su propia situación, haga caso al profesional.


Este libro en otros idiomas

In English

Los detalles

SerieGuías prácticas para la vida después de los 60, libro 12 de la serie
SelloThe Greenlight Guides Editorial Team
Longitud29,000 palabras, 10 capítulos
Extensiónunas 134 páginas (estimadas a partir del manuscrito, no de una prueba de imprenta)
Formato5.5 × 8.5 in (140 × 216 mm)
Ilustraciones13, ilustraciones a página completa
Duración3h 07m
ISBN, libro electrónico979-8-90623-769-9
ISBN, audiolibro979-8-90623-770-5
ISBN, tapa blandatodavía sin asignar
IdiomaEspañol (es-ES)

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